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Es tiempo de cambio

La Destrucción Creativa es una fuerza disruptiva. No es bien recibida por la tradición, lo establecido, el status quo. Es necesariamente y por naturaleza antagónica, generando enemigos y resentimiento en su camino. Pero sin cambio no hay progreso, y hay que destruir lo viejo para abrirle paso a lo nuevo.

Muchas veces los innovadores, aquellos dispuestos a tomar el riesgo de mostrarle al mundo visiones que posiblemente aún no está listo para comprender, son mal vistos. La incomprensión genera temor, y del temor nacen los ataques. Ser un renovador, un verdadero iconoclasta, requiere de valentía, un cuero grueso y perseverancia.

Decía Mahatma Gandhi: Primero te ignoran, después se ríen de ti, luego te atacan, entonces ganas.

Fuerza a aquellos que por años han sido voz de cambio. Voz de sensatez, de transparencia, de honestidad intelectual. Voz de principios claros, de ideas poderosas, de verdaderas reformas. Que han sido voz en contra de los abusos, del pragmatismo político y la fría matemática electoral. Fuerza a aquellos dispuestos a alzar su voz, contra la corriente, en reclamo a los poderes establecidos y la vieja forma de hacer las cosas.

Somos muchos los que anhelamos vientos de reforma. Somos muchos los dispuestos a trabajar por algo verdaderamente diferente. Somos muchos los que tenemos la vista en el futuro y entendemos que el conflicto, el deseo de poder y el fanatismo sólo nos pueden anclar al pasado.

Las fuerzas políticas que deseen no sólo un futuro para ellos mismos, sino un mejor futuro para la nación, necesitan abrazar una visión de apertura, de colaboración, de evolución constante, de transparencia y humildad.

Un verdadero líder no es aquel que a través de su poder dirige, sino aquel que por su ejemplo inspira y empodera. Un verdadero líder no es aquel que busca consolidar su poder, sino aquel que sirve de catalizador a las transformaciones y permite que cobren vida propia mediante la iniciativa de una ciudadanía pujante.

Así que alcen sus voces aquellos que creen que hoy es tiempo de cambio. Muestren que somos más los que creemos en los principios de la sociedad libre y abierta. Muestren que no nos dejaremos intimidar, ni comprar, ni absorber por un sistema que está pataleando por mantener su control y seguridad. Muestren que sí es posible construir liderazgos en base a la honestidad, a la convicción y la transparencia.

Aquellos a quien dirijo estas palabras lo sabrán y entenderán. No es necesario esperar grandes proyectos ni liderazgos consolidados. Hemos visto recientemente el poder de la organización espontánea y la acción colaborativa. Cada uno de nosotros tiene la capacidad de trabajar por nuestras convicciones, de poner en acción nuestros principios y de hacer oír nuestras voces.

Adelante, porque cómo nos ha demostrado un verdadero líder, el que se cansa pierde.

*Colaborador de El Diario de Hoy.