Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

"The walking dead". Angustia, desolación

481 personas fueron asesinadas este marzo. Dieciséis por día, convirtiéndose ésta en la cifra más alta en una década. La PNC registró que 30 personas fueron asesinadas en las seis masacres ocurridas ese mes. La más reciente fue el pasado lunes treinta de marzo en el municipio de Quezaltepeque, donde fueron asesinadas nueve personas. Ese día se convirtió en el más violento del mes y del año, ganando títulos de portada los asesinatos como "imparables". Durante lo que va del presente año se han cometido 1,121 homicidios, 332 más que el año anterior.

Según datos de la PNC, el número de homicidios que se cometieron en marzo representa un aumento del 56.2% al compararlo con el mismo mes, pero en 2014. En marzo del año pasado hubo 308 asesinatos, es decir, un promedio diario de 10 muertes violentas y este año 2015 el dato ha aumentado a casi 16 homicidios diarios.

Frente a esta realidad me vino a la mente un programa televisivo, una serie al estilo Hollywood llamada "The walking dead", que se puede traducir literalmente como "los caminantes muertos" o "zombis". Resulta que este es uno de los programas más populares en la actualidad. Una serie televisiva con una trama bastante obscura, que proyecta una angustia sinigual.

Existe algo en nuestro entorno que cuando vemos lo que pasa en programas televisivos como éste, su argumento parece ser sacado de un viejo paquín de Marvel o de ciencia ficción o más bien de la "ciencia aflicción".

En realidad los zombis que aparecen en dicha serie pudieran ser vistos como caricaturas, pero provocan menos temor en la pantalla de lo que experimentamos en la realidad con la delincuencia y pandillas. Quizás exagero, pero en esa serie televisiva se presentan zombis para retratar el colapso económico, la destrucción del sistema de partidos políticos echándose zancadillas unos con otros, el país desmoronándose, asesinatos a granel, ver una realidad que se nos ha salido de control y sin saber qué hacer al respecto.

Presentimos que algo está por suceder. Tal vez no sea el advenimiento de zombis, pero algo está pasando. Entiendo que el programa televisivo es ficción y no un mundo real donde vivimos. Pero se muestra una gran matanza en la que es imposible enterrar esa cantidad de muertos que se están produciendo, desborda incluso las capacidades de Medicina Legal.

Pero si en la vida real se realizara un programa televisivo sobre las pandillas, tan violento como "Walking dead", no sería un éxito, porque nadie quiere ver la verdadera realidad. Este programa nos muestra un camino del que todos tememos y no son a los zombis a quien tememos, sino que a una descomposición de nuestra sociedad que se nos viene encima y empezamos todos a temer por nuestras vidas. No sabemos en quién confiar, no sabemos a quién acudir. Angustia plena.

El argumento de zombis prácticamente lo vemos en las noticias, no tenemos que esperar a ver un capítulo semanal, lo vivimos día a día.

La pregunta principal es cómo preparar a nuestras familias, no frente a zombis, sino a estos tiempos extremadamente turbulentos. No veremos zombis caminando alrededor de nosotros, pero ¿qué nos depara si hubiese un colapso económico global?

Muchas veces los súper héroes de Marvel en paquínes o películas nos dan la impresión de que existe alguien superior a quien podemos acudir. En el caso de "Walking dead" el mensaje es que estás completamente fuera de control, sin poder acudir ante nadie, abandonado, sin Dios.

¿A dónde tenemos a Dios en nuestra sociedad? ¿Está en nuestro corazón? No podemos perder nuestra esencia, lo que somos, seres humanos.

* Colaborador de El Diario de Hoy.

resmahan@hotmail.com