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Tecnología y humanidad

¿Humaniza o deshumaniza la tecnología? ¿Qué deshumaniza más, la tecnología en sí o el mal uso de la tecnología?

Por ejemplo, la tecnología de las comunicaciones a la que ya tiene acceso todo el mundo, pues hay más teléfonos celulares que habitantes sobre la tierra.. ¿Sabe cuántos somos? ¡Un poco más de siete mil millones!

Muchos, falsamente creen que la tecnología los puede hacer atender varias cosas al mismo tiempo. Por ejemplo: vi en la TV una de las comisiones de la Asamblea Legislativa, en la que mientras uno de sus miembros explicaba algo, más de la mitad de los participantes no atendían lo que decía, porque estaban con sus celulares, Ipod e Ipad. Otro ejemplo: Mientras esperaba el miércoles en un laboratorio de análisis de sangre, vi una madre con su niño enfermo que también esperaban y era evidentemente que el niño necesitaba las caricias de su madre, pero ella en lugar de arrullarlo, leía y respondía sus correos electrónicos.

No se puede negar que la tecnología es necesaria y buena para los seres humanos, pero somos los seres humanos quienes la utilizamos mal y de ahí es que la tecnología, sí puede llegar a deshumanizarnos, como en los ejemplos anteriores.

Pero en su formulación humana y lógica, la tecnología y la ciencia buscan principalmente facilitarnos la vida. Recientemente operaron a uno de mis seres queridos de la vesícula utilizando la tecnología laparoscópica, mucho menos agresiva y arriesgada que una cirugía tradicional, más rápido y más económico.

Pero también en lo espiritual, en relación con el más allá, la tecnología ha cuestionado sanas creencias. Antes de la conquista del espacio, un tremendo salto tecnológico y científico, los creyentes pensábamos que si nos portábamos bien iríamos al cielo, que estaba más allá de lo que podemos ver cuando miramos hacia arriba. Con el telescopio Hubble, otra maravilla tecnológica, que nos manda imágenes de galaxias que están a 400 años luz, una distancia inimaginable, perdimos la conciencia espiritual del cielo y de dónde irán nuestras almas en busca de la eternidad.

Para los que nacimos en los cuarenta son innumerables los avances tecnológicos que hemos vivido, pero para los niños de hoy, los que se desarrollarán en los próximos cincuenta años, serán como cincuenta veces más.

Lo mejor será que nos eduquemos más en utilizar humanamente la tecnología y entendiéndola mejor, evitar su deshumanización.

*Ingeniero.

Columnista de El Diario de Hoy.

www.pedroroque.net