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El suplicio de una muerte anunciada

Como el título de la novela de García Márquez, estamos ya ante el suplicio que durará cuatro meses, de una campaña política que llevamos más de un año de soportar, y la cólera causada por el ridículo anuncio del TSE, de iniciar oficialmente la campaña, cuando ignoró culpablemente el clamor ciudadano de detener la propaganda política, fuera del plazo establecido por la ley.

Necesitamos paciencia para soportar las más elaboradas mentiras y las promesas más falsas basadas en argumentos totalmente carentes de fundamentos lógicos. Aunque lo más preocupante no es intentar comprender el tipo de cerebro capaz de producir tanta farsa, que desprestigia la campaña electoral y decepciona a los futuros votantes.

Lo que infunde terror sobre el futuro que nos espera, es reconocer que los vicios y aberraciones que contienen muchos de los proyectos presentados en los planes de gobierno, reflejan una total ignorancia, carencia de formación académica y experiencia profesional en los candidatos y en los miembros del equipo responsable de elaborar dichos planes.

Son patéticas las afirmaciones de Orestes Ortez que el futuro gobierno del FMLN controlará los precios de las tarifas aéreas. ¿Será posible que crea que pueden hacer lo que no existe en ningún otro país del mundo; que ignore la existencia de tratados internacionales que regulan el mercado? ¿O es simplemente una burda manera de engañar a un fuerte segmento de la población que sueña con viajar a precios de "me lo llevo"?

Al candidato Sánchez Cerén su avanzada edad parece estarle afectando la memoria, ya que al expresar su indignación por los señalamientos del senador Leahy a las siempre desafortunadas declaraciones del presidente Funes, le exige respeto a nuestra soberanía y a la alta investidura del gobernante. Ha olvidado que él mismo protagonizó un acto vergonzoso quemando a bandera de USA y manifestando su satisfacción por los atentados del 9-11. Pide mesura al senador, y no recuerda sus acaloradas diatribas en el Foro de Sao Paulo, cuando rodeado de la izquierda latinoamericana atacaba violentamente al imperialismo. ¿Creerá que el senador está desinformado sobre la situación real del país, muy diferente al paraíso encantado descrito por el presidente Funes en la Asamblea de la ONU, y que el Fomilenio II no es un derecho adquirido, sino una libre decisión del gobierno americano?

La insistencia de Tony Saca en su valiosa experiencia como ex presidente, demuestra que la adulación constante de columnistas y presentadores, y el agradecimiento imperecedero de los partidos fracasados que lo respaldan, más los traidores de GANA, le ha puesto una venda que le impide ver la realidad. Y es que el pueblo no olvida que los abusos de su administración, precursora de la actual, fueron el inicio del caos en que el país se encuentra.

Y que esto no es calumnia, sino vox populi, y que es su obligación aclarar la desviación millonaria de fondos hacia CAPRES, la absoluta e inexplicable protección a la gestión del ministro Gutiérrez en el MOP y cómo logró el finiquito express, cuando Federico Hernández, ex director de Cultura, manejando un modesto presupuesto, todavía no lo obtiene.

Los ejemplos anteriores reflejan ignorancia, que causa pena ajena al imaginarnos a estos cerebros manejando el aparato estatal, pero también malicia y mala fe. Son presagios de un futuro sin libertades, con un gobierno totalitario que pretende borrar las cláusulas pétreas de nuestra Constitución, tildándolas de inconstitucionales, para mantenerse en el poder. Aprendamos a leer entre líneas el significado de estos mensajes, y consideremos seriamente quiénes merecen nuestro voto.

*Columnista de El Diario de Hoy.