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Sobre la realidad cotidiana

Tras una larga campaña política llena de sobresaltos, a pesar de una cargada agenda y la sobresaturación publicitaria, a juzgar por la lectura de encuestas la gente se encuentra más preocupada por los problemas que le agobian en su diario vivir que por lo que se le viene ofreciendo. Hasta este momento las encuestas serias no señalan grandes desplomes, sino tendencias que hasta parecerían ser consecuentes entre los partidos grandes conforme fueron consolidando sus respectivos votos duros. Importante de resaltar es que a menos de dos meses para la elección siga predominando el voto duro y continúe alto el porcentaje de indecisos.

La seguridad física, dicen con claridad las investigaciones de opinión pública, es el principal problema de los salvadoreños. La gente en realidad se siente agobiada por los homicidios, las extorsiones, los asaltos y los robos. Grande es la sensación de indefensión y cuando es tu propia cabeza o, peor aún, la de tu familia la que está en riesgo, pasa a ser este el tema más importante para cada quien, siendo esto asunto de naturaleza humana. Pero también es fundamental la seguridad jurídica, que exista una sana aplicación de justicia; que se cumplan los debidos procesos y que impere la ley, respetando a su vez los derechos de propiedad. Esto nos lleva al otro gran tema.

La prioridad en el tema económico deberá ser conservar los puestos de trabajo que existen y la creación de nuevas oportunidades de empleo, ya que oportunidades laborales son las que tanto se requieren en el país. Pero esto sólo se logra con crecimiento económico y para que este se dé es necesario que existan condiciones básicas de entendimiento entre el gobierno de turno y la empresa privada, que es la que genera los puestos de trabajo. Confianza es la palabra clave para que haya inversión, porque inversión significa creación de puestos de trabajo, exactamente lo contrario, digamos, de lo que viene sucediendo en Venezuela, donde el chavismo ha destruido el tejido empresarial.

Habiendo "un declive considerable en los niveles de inversión en El Salvador", como le dijo ayer a este periódico Jonathan Brooks, Director Gerente de Operaciones para Europa, Asia y América Latina de la Corporación Retos del Milenio (MCC), se vuelve vital la recuperación de la confianza. La mayoría de salvadoreños queremos que se concrete Fomilenio II, proyecto de país no sólo por los cientos de millones que se invertirían para su ejecución, generando con ello abundantes puestos de trabajo en la deprimida zona costera; pero también porque su realización nos mejoraría sustancialmente nuestra infraestructura básica para volvernos más competitivos.

Creo para terminar sobre la realidad cotidiana que la gente está sufriendo mucho por el caótico tráfico, donde lo que abundan son los congestionamientos. Nadie se opone a "la modernización del transporte público", pero las cosas deberían intentarse hacerse bien. Aparte de estar en plena temporada navideña, donde respira un tanto el comercio, hay formas de trabajo como la que expresaron alcaldes del Gran San Salvador, que se trabaje de noche y los fines de semana 48 horas, para no interrumpir actividades de la temporada. Mi punto, en todo caso, es el sentir de la gente, que por supuesto sufre y les afecta su calidad de vida. Todo esto, en medio de una tensa y extenuante campaña electoral.

*Director Editorial

de EL DIARIO DE HOY.