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Sobre el populismo

" El populismo es el atajo por el que jugamos con las pasiones, ilusiones e ideales de las personas, prometiéndoles lo que no es posible otorgarles, jugando con sus necesidades y aprovechándose de su miseria, dejando fuera la razón y la lógica" (Prof. Florentino Portero). Esta definición fue citada por Gloria Álvarez, representante de Guatemala en el Parlamento Iberoamericano de la Juventud, celebrado en Zaragoza, España, en septiembre 2014, en su ponencia titulada: Desmantelar el populismo mediante la tecnología. (m.youtube.com/watch?feature=youtu.be&v=xkYEXS/6dZA)

Álvarez detalla la estrategia que el populismo sigue en los diferentes países: Primero desmantela las instituciones, para luego reescribir las constituciones acomodándolas a los antojos e intereses de sus líderes corruptos, para mantener el poder. Reconoce, que en América Latina, el populismo no llegó por casualidad. El pésimo trabajo de gobiernos anteriores, llevaron a la gente a la desesperación, y los obligaron a creer en estos falsos líderes, incluso eligiéndolos democráticamente, dándoles el camino para permanecer en el poder.

Insiste en la necesidad de fortalecer la institucionalidad del Estado, reconociendo los tres derechos fundamentales de la persona: la vida desde su concepción; la libertad para creer y opinar, y la propiedad privada, que son inalienables, nacen con la persona y no necesitan que nadie se los otorgue, pero sí que se les respete y reconozca. Pero para que la persona pueda vivir con dignidad, existen otros derechos, como la salud, la educación y la vestimenta, que deben ser reconocidos y otorgados, mediante la solidaridad, es decir que alguien renuncie a algo, y esté dispuesto a compartirlo. Lamentablemente estos derechos no han sido debidamente atendidos, ni está estipulado de dónde saldrán los recursos para pagar por ellos. Y esta es la causa del malestar de una población necesitada, que verá el populismo como única solución.

Y Gloria propone desmantelar el populismo mediante los cambios que ofrece la tecnología. Nuestros pueblos necesitan educación, para que la tecnología pueda ser una herramienta efectiva en sus manos. La ignorancia no les permite establecer prioridades adecuadas, ni escuchar razonamientos basados en la razón y en la lógica. Los parlamentarios en las Asambleas se aprovechan de esta situación, y en lugar de intercambiar ideas, buscan despertar pasiones, y con argumentos populistas y demagógicos, anulando la dignidad de las personas, haciéndolas incapaces de gobernar su propia vida, y siguiendo desesperadamente a ese falso líder que les ofrece resolver sus problemas para salir adelante.

Es cierto que el populismo ama a los pobres, porque los multiplica, aumentando los niveles de miseria para sacar votos a cambio de objetos materiales, manteniéndolos en la ignorancia y sometidos por su necesidad. No es extraña la admiración que por Cuba y Venezuela sienten nuestros pueblos, que sólo escuchan que allí la educación y la salud son gratis, y que abundan los subsidios de un gobierno paternalista. Aunque no hay libertad, ni Estado de Derecho, pero sí, publicidad y corrupción en las instituciones.

El populismo predica que si el pueblo está mal, es porque otro está bien y le está quitando lo que le pertenece. Cuando en democracia, todos debemos estar bien, aunque sin educación, es imposible que el pueblo pueda conocer el derecho que tiene de exigir a sus políticos actuar con lógica y razón en la toma de decisiones, sin manipulaciones partidarias. Que sólo mediante la educación, podrán los ciudadanos beneficiarse de las ventajas de la tecnología, compartiendo un intercambio de ideas.

El mensaje de Gloria Álvarez es tan claro, que esperemos sea considerado por los salvadoreños al elegir a funcionarios capaces, y a rechazar rotundamente el populismo,

*Columnista de El Diario de Hoy.