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¿Serán estas nuestras últimas elecciones libres?

Si usted está entre los indecisos, que no saben por quién votar, o si vale la pena el esfuerzo, de hacerlo por el Frente o por ARENA, pues ya probamos con ambos y es más de lo mismo: corrupción, clientelismos y ni una sola propuesta que convenza, piense entonces si serán iguales los próximos 5 años si gobierna el FMLN o ARENA.

El Frente dejó bien claro que hoy "vienen con todo" para profundizar en los cambios, con un candidato de hueso colorado, que seguirá los modelos de Cuba, Venezuela y Nicaragua. Las últimas elecciones en Cuba fueron hace 50 años, porque Fidel afirmó que los cubanos ya eligieron una vez, y no tienen por qué cambiar.

En Nicaragua el Frente Sandinista logró controlar todos los poderes del Estado para reformar la Constitución, logrando así la reelección para mantenerse definitivamente en el poder, y lograr el enriquecimiento de la numerosa familia Ortega. Aquí ya lograron ese control, que Medardo González considera como consolidación de la democracia. Y Sánchez Cerén ha prometido cambiar las cláusulas pétreas para dar paso a la reelección.

Venezuela, el país con la riqueza petrolera mayor del mundo, carece de alimentos y de productos de primera necesidad y las aerolíneas están limitando sus vueltos y cancelando la venta de boletos, porque el Estado les debe más de $3,000 millones de dólares.

Si el profesor Sánchez Cerén le tuvo miedo a una entrevista en CNN con Fernando Rincón, ¿se lo imaginan hablando ante un foro de la ONU, del BID o en ruedas de prensa con periodistas extranjeros? Y suenan falsas sus promesas de amistad con USA, cuando despotrica contra el imperio en todos los Foros de Sao Paulo, quemó la bandera americana y celebró la destrucción de las Torres Gemelas.

Y aunque ARENA no sea la opción ideal, su modelo de gobierno permite ejercer la libertad que los salvadoreños hasta hoy hemos podido disfrutar, a pesar de muchos malos gobiernos. Y si no nos parecen las decisiones que tomen y el rumbo que den a la conducción de la cosa pública, podemos protestar, confrontar y exigir. Y en última instancia, darles un voto de castigo en las próximas elecciones, con la opción de elegir a otro partido con mejor candidato para el próximo período.

La confrontación del Frente con la empresa privada es típica de los gobiernos socialistas, como en Venezuela, donde el gobierno ha autorizado el saqueo de los comercios, para beneficio del pueblo ante los abusos de los empresarios. Y aunque Salvador y Óscar prometan excelentes relaciones con la empresa privada, todas las leyes que buscan agilizar negocios e incrementar la inversión extranjera, han sido bloqueadas por los diputados rojos, como la ley de asocios público-privados, que ha hecho tambalearse el Fomilenio II.

Don Óscar Panameño, un empresario ejemplar que empezó desde cero, ha comentado su visita a Singapur, cuando ese país era tan pobre como El Salvador, y decidió privatizar el puerto, que hoy está considerado como el segundo más grande del mundo por su movimiento comercial. Pero privatizar es palabra que han satanizado los del Frente, y es por ello que el Puerto de La Unión languidece abandonado, como una prueba viviente de que al partido rojo no le interesa el desarrollo económico del país, sino sus propios intereses.

El empresario salvadoreño es audaz, valiente y optimista y está dispuesto a arriesgar invirtiendo, generando empleos, siempre y cuando tenga seguridad jurídica para su inversión. Señores indecisos, den un voto de confianza a la libertad.

*Columnista de El Diario de Hoy.