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Sarcástica mofa

Tuvo valor el efemelenista presidente del Tribunal Supremo Electoral, Julio Olivo, después del chapandongo y su sombrío papelón como protagonista, en el conteo de votos ordenado por la Sala Constitucional en estas elecciones, al mofarse sarcásticamente diciendo que "irregularidades se dan igual aquí, que en China y en todo el mundo", para zafarse de su responsabilidad, al salir a relucir más de 21,000 votos no contabilizados.

¿Estaría tu voto entre esos 21,000? ¿Los de tu familia? ¿El mío? ¡Indignante!

¿Y por qué mencionó Olivo a China y no mejor a Venezuela, Cuba, Ecuador, Nicaragua y resto de países comunistas que usan estas prácticas, para fraudulentamente agenciarse el poder e instalar los sistemas totalitarios comunistas que rigen allí, subyugando a sus pueblos mediante reducirlos a limosneros?

Luego, ante el fallo de la Sala Constitucional que ordenó recuento de los votos de San Salvador con específica fecha para entregar resultados, él, al principio, declaró públicamente su determinación de desacatar el fallo de la Sala. Igualmente avalaron desacatar, los más empedernidos comunistas de la cúpula del FMLN, Norma Guevara, Jackeline Rivera, Medardo González, Santiago Flores y otros. Desafortunada y tristemente, hasta el presidente Sánchez Cerén estuvo de acuerdo, pareciendo más bien entonces, ser solamente presidente del FMLN y no de la ciudadanía entera y mucho menos de esa mitad ¿o más? que no votó por él. Todos unidos difamaron y amenazaron a los excelentes, insuperables magistrados de la Sala Constitucional, exponiéndoles su integridad física peligrosamente, y todo por ser los únicos funcionarios verdaderamente honrados en la igualmente única institución gubernamental --gracias a ellos-- dedicada a trabajar a favor del pueblo entero.

Comprensible así, el porqué de estos furibundos ataques de efemelenistas. Éstos evidentemente sabían que saldría a la luz que sus diputados escogidos por la cúpula son rechazados y bajarían en miles de votos. Esto es testimonio palpable que los salvadoreños NO QUEREMOS EL SISTEMA COMUNISTA. Entonces era fatal que sus militantes percibieran ese repudio en el país. De allí el ensañamiento anti Sala.

El FMLN, mintiendo ferozmente para confundir a la ciudadanía, acusa a la Sala Constitucional de trabajar para la derecha, cuando fue ese partido que postuló a dos de ellos por ser izquierda. Pero, obvio, de la izquierda honrada, no corrupta. Este hacer honesto de los dos, la cúpula efemelenista-comunista no lo esperaba.

Los salvadoreños deben conocer que la Sala solo actúa cuando alguien interpone alguna demanda para reclamar algún derecho ciudadano quebrantado. En este caso fue la demanda de Douglas Avilés, diputado de izquierda --quien no tiene nada qué ver con la derecha-- la favorecida con el fallo para abrir las urnas.

La monstruosa maldad del comunismo-marxista de la cúpula efemelenista, repudiando a los excelentes, íntegros, probos y dedicados magistrados de la Sala, es producto de la determinación de ésta de poner orden, manteniendo la independencia entre los tres Poderes del Estado como manda la ley y por frenar valientemente la pretensión del mismo FMLN de dominar todos los órganos del Gobierno en aras de una dictadura comunista-chavista-Siglo XXI.

La premeditada actitud de Olivo para retrasar el conteo de votos para no llegar a la fecha señalada por la Sala, también fue repudiable. Él debe ser destituido junto al otro magistrado, ¿seducido por el maletín negro?, Rivas Sánchez, eligiendo personas probas como el abogado Félix Ulloa, para procurar la transparencia en ese tribunal, tan necesaria para resguardar el respeto hacia la voluntad ciudadana en próximas elecciones.