Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Saquen del olvido al Consejo Nacional de la Judicatura

Muchas son las críticas que se hacen a los jueces y magistrados, pero casi nunca se presta la atención debida a la forma en que el Consejo Nacional de la Judicatura desarrolla sus labores

Las elecciones de funcionarios por parte de la Asamblea Legislativa, conforme al artículo 131 ordinal 19 de la Constitución, siempre se encuentran bajo el foco de la atención por la relevancia que representan para la sociedad. Magistrados de la Corte Suprema de Justicia, Tribunal Supremo Electoral, Corte de Cuentas, Fiscalía General, Procuraduría General, Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos, son los cargos para los cuales la Asamblea debe designar a las personas idóneas (competentes y honestas) para que desempeñen de forma adecuada las funciones que la Constitución les ha encomendado. Dentro de esa variedad de instituciones también se encuentra el Consejo Nacional de la Judicatura, cuya relevancia ha sido subestimada y prácticamente olvidada por la sociedad civil, la Asamblea y casi que por el mismo gremio de abogados. 

Según lo establecido en la Constitución, el Consejo Nacional de la Judicatura es la institución que tiene a su cargo proponer los candidatos a magistrados de la Corte Suprema de Justicia, magistrados de Cámara y los jueces de todas las instancias. Dicha atribución es de suma importancia para el correcto funcionamiento de los asuntos del país, considerando que los buenos jueces y magistrados son presupuesto fundamental para la existencia de un Órgano Judicial competente, imparcial e independiente; y es el Consejo el que se constituye como primer filtro de quienes quieran ingresar a la carrera judicial, así como también son los encargados de la capacitación, formación continua y evaluación de sus miembros. Muchas son las críticas que se hacen a los jueces y magistrados, pero casi nunca se presta la atención debida a la forma en que el Consejo Nacional de la Judicatura desarrolla sus labores ni tampoco si los concejales electos por la Asamblea Legislativa cumplen con los requisitos mínimos para desempeñar el cargo.
 
Si aún con la descripción de las funciones de Consejo Nacional de la Judicatura no advertimos la importancia de su función, basta con poner en perspectiva una de las actividades que realizará en los próximos años para hacerlo. En 2018, el Consejo Nacional de la Judicatura elaborará un listado de 15 abogados (de un total de 30), y de ahí saldrán los nuevos magistrados que conformarán la Sala de lo Constitucional. A sabiendas de la trascendencia de sus facultades que la Sala desarrolla, las actividades y cabildeos para su conformación pretenderá convertirse en uno de los sucesos más controlados por los partidos políticos. En los últimos años, la Sala de lo Constitucional ha sido la institución capaz de controlar los abusos del poder político, obligar a las distintas instituciones y órganos del Estado a cumplir sus funciones conforme a la Constitución y ordenar el respeto de los derechos fundamentales de los ciudadanos. 

Al tener en consideración el trabajo hecho por los actuales magistrados de la Sala de lo Constitucional es obvio que ese puesto será motivo de pugna al momento de intentar establecer a las personas que ocuparán el cargo del año 2018 al 2027. Por un lado, miembros de distintos partidos políticos han manifestado que “no volverán a cometer el error de 2009”, es decir, no elegirán a funcionarios independientes que sean capaces de confrontar sus actuaciones erróneas y arbitrarias, así como priorizar los intereses de la ciudadanía. Y, por otra parte, la pugna natural florecerá de la sociedad civil, quienes en los últimos años han interiorizado el importante  rol que desempeñan en una democracia, controlando mediante la opinión pública el actuar de sus representantes.En ese sentido, las organizaciones de sociedad civil tienen el deber de presionar porque se cumpla la jurisprudencia de la misma Sala de lo Constitucional, y se designen las personas idóneas para ser magistrados.

La lucha por la renovación adecuada de la mayoría de la Sala, así como la supervisión de que la elección se realice conforme a la Constitución, no tiene por qué esperar más tiempo. Desde hoy se puede empezar a allanar el camino a un buen proceso de nombramiento de magistrados de la Corte Suprema de Justicia,  con la selección de personas capaces e independientes de la política partidaria para el cargo de consejal del Consejo Nacional de la Judicatura. El llamado es, una vez más, a la Asamblea Legislativa para que se tome en serio su labor en el nombramiento de los liderazgos de las instituciones públicas. 
 

*Columnista de El Diario de Hoy.