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La Santa Semana

Siempre nos alegramos cuando se acercan las vacaciones, tenemos tiempo para convivir más con la familia, salimos de la rutina y si se tiene dinero, podemos visitar otros lugares de aquí, o bien más lejanos, explorar en las montañas o meterse en las corrientes hacia los destinos turísticos, en el mar, las grandes ciudades o los parques de diversiones.

De las agencias de viajes virtuales he recibido una inmensidad de ofertas para los lugares más recónditos en el mundo. Ojalá pronto, también sea El Salvador un destino turístico como Costa Rica o Panamá.

Dinero, salud y tiempo son necesarios para disfrutar la Santa Semana y mucha gente opta por el turismo religioso en las ciudades donde las iglesias y parroquias tradicionalmente organizan actos conmemorativos de la última semana que vivió Jesucristo en esta tierra.

Los días más importantes forman el "Triduo Pascual": Jueves Santo y Viernes Santo en que se conmemora la muerte de Jesucristo, el Sábado Santo, que Cristo permanece en el sepulcro y por último, el Domingo de Resurrección. En España, Málaga, Sevilla y Valencia son destino de cientos de miles de extranjeros creyentes o bien que quieren conocer estas ciudades, desde la visión de las espectaculares celebraciones religiosas.

Aquí también hay lugares muy bonitos para ir en Semana Santa y observar cómo se combina la religiosidad con la tecnología, viendo en las procesiones que la gente reza y al mismo tiempo toma fotos con sus teléfonos y las envía a sus parientes y amigos que se encuentran lejos.

Yo, todos los años recuerdo las Semana Santa de los cincuenta, cuando desde el miércoles hasta el sábado las emisoras transmitían sólo música clásica y religiosa, no era permitido hacer lo que los niños con más gusto hacíamos, como gritar, correr y jugar en la calle, se comía a media mañana sandías y melones, en el almuerzo rellenos de pescado seco y por la tarde torrejas. Se iba al parque a curiosear y criticar los estrenos de la gente, y por la noche, al teatro para ver las funciones de las compañías de artistas que representaban la vida, muerte y resurrección de Jesucristo. El Jueves, la Procesión del Silencio, el Viernes el Santo Entierro, el Sábado la Procesión de la Cruz y el Domingo la celebración de la Resurrección. El lunes se iba al mar o a la laguna de Apastepeque, donde se terminaba la conmemoración, hasta la siguiente Semana Santa.

A la pregunta de un niño, de si los que fallecen en accidente de tránsito en Semana Santa van al cielo, la respuesta es ¡No! Maneje a la defensiva y no se pase de listo. Si va al mar, salga temprano, no se desespere por las trabazones y pásela lo mejor posible con su familia.

*Ingeniero. Columnista de El Diario de Hoy.

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