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El Salvador tiene mucho potencial

Dentro de pocos días tendremos nuevo presidente de la República, el profesor Salvador Sánchez Cerén, quien ha prometido darle continuidad y profundizar los programas sociales del gobierno actual. Para ello se requerirá mejorar la economía, haciéndose urgente y necesario atraer la inversión nacional y extranjera. Para invertir en los programas sociales se requiere del dinero que provendrá necesariamente de una economía sana y próspera.

Los inversionistas internacionales están en constante búsqueda y evaluación de nuevos destinos para invertir. Son muchos los gobiernos interesados en atraer esas inversiones y el nuestro deberá competir para que el país resulte atractivo a los inversionistas, ofreciendo ventajas comparativas, un marco legal adecuado y trámites no burocráticos.

El país debe identificar sus fortalezas y debilidades para determinar qué tipo de inversión le interesa y definir las políticas activas y focalizadas, para la atracción de los inversores.

Es ventaja la ubicación geográfica de nuestro país, el dólar como moneda de curso legal, nuestro acceso al mercado de los Estados Unidos de América entre otros y los Tratados de Libre Comercio suscritos. También es necesario conocer las motivaciones y necesidades de los inversionistas y la oferta de otros países competidores.

El ambiente político y social estable es un elemento importante, así como la calidad de la infraestructura y de los servicios básicos, la conectividad internacional, la disponibilidad de profesionales, técnicos y ejecutivos, la transparencia gubernamental, y la seguridad jurídica y ciudadana.

Debemos superar el alto costo de la energía eléctrica, la falta de personal calificado, la "tramitología" y la delincuencia. El crecimiento sano y equilibrado de las finanzas de un país depende grandemente de la inversión extranjera y nacional, y de una población saludable.

A cualquier inversionista le resulta atractivo un país con buenas perspectivas de crecimiento, política y económicamente estable, con marcos regulatorios claros, instituciones eficientes y transparentes, recursos humanos calificados, un ambiente proclive y abierto al comercio exterior.

En la actualidad existe una competencia cada vez más intensa por captar los recursos y los beneficios asociados al proceso de expansión de las empresas transnacionales, por eso la tendencia mundial es elaborar marcos de política cada vez más sofisticados e integrados con el resto de las políticas de desarrollo.

Para lograr nuestro objetivo de atraer inversionistas, el gobierno debe esforzarse haciendo un arduo trabajo de promoción, con gente capacitada dentro de los rubros empresariales y diplomáticos. En un mundo globalizado las reglas del juego cambian rápidamente, el Estado debe observar primero el panorama a nivel macro y valuar el impacto de sus decisiones a nivel micro, y estar pendiente todo el tiempo a cualquier cambio de la economía global.

Un gobierno responsable debe estimular de varias maneras a las empresas productivas que pagan sus impuestos a tiempo y que generan empleo.

Establecer una empresa internacional en El Salvador no es nada fácil, lo digo por experiencia propia. Y nuestros empresarios necesitan promover sus productos a nivel mundial, debiendo ser competitivos.

La aprobación del FOMILENIO II por parte del gobierno norteamericano, demandó de la Ley Especial de Asocios Públicos-Privados, decretada por la Asamblea Legislativa, pero aún falta que se aprueben varias reformas a dicha ley. A mi juicio el segundo compacto se aprobará después de que el nuevo gobierno se instale. Con esta iniciativa, como atractivo especial, se busca generar mayor inversión extranjera y nacional en proyectos de infraestructuras, servicios, turismo y será clave para nuestra economía; pero no es suficiente, hay que trabajar diligentemente para conseguir más inversiones y enseñar al mundo que El Salvador tiene mucho potencial y gente proactiva en los sectores público y privado para enfrentar y resolver cualquier obstáculo.

Es importante que este esfuerzo se vea fortalecido con un buen entendimiento entre el nuevo gobierno y las gremiales empresariales. Cabe reconocer las señales positivas por parte de ambos, y felicitarles por ello.

*Analista Económico.