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El Salvador requiere jardineros

El Salvador tiene muchos problemas, y la incapacidad de la clase política actual es uno de los más importantes porque impide la solución de otros; por tanto, es un problema de recursos humanos y si mejoramos las personas que trabajan en política, podremos contar con un mejor país en poco tiempo. Imagínese a la política salvadoreña como un jardín con flores y hierbas de todo tipo, en nuestro caso estará lleno de mala hierba y flores tristes debido a las actuaciones de la clase política (exceso de leche, corbatas, asesores y viajes, falta de transparencia, etc.).

Usted recordará que en el pasado ese jardín era bonito y varias flores embellecían el paisaje, o al menos no era tan mal. Entonces, ¿cómo llegó a este estado? Tal vez los encargados descuidaron su trabajo o tal vez usted nunca sembró flores ni cuido el jardín. ¿Se puede mejorar el jardín? O ¿podrían sembrarse nuevas flores? Claro que sí, pero requiere el trabajo de todas las personas y la conciencia que será un esfuerzo constante y difícil por varias semanas.

Recuerde usted que no basta sacar la mala hierba, porque al cabo de unas semanas dicha hierba volverá a aparecer e incluso más fuerte que antes. Usted debe recordar que remover lo dañino del jardín es condición para que mejore el jardín, pero no es suficiente; es necesario sembrar nuevas flores. Si bien algunas flores podrán sobrevivir en medio de la mala hierba, para transformar radicalmente ese jardín se debe crear un vivero de las nuevas flores a cargo de muchos jardineros. Un lugar donde se siembre, abone y apoye el relevo generacional, y luego se traslade al jardín para la prueba de fuego. Al principio, sólo con el apoyo de los jardineros se logrará remover la mala hierba y sembrar las nuevas flores; pero con el paso del tiempo, las flores se irán reproduciendo naturalmente, y nuestro jardín se llenará de colores agradables para disfrutar.

En El Salvador es urgente el cambio en la clase política y para ello la sociedad debe realizar dos actividades: 1) quitar la mala hierba, por ejemplo, mediante la cruzada a favor del desempleo de algún diputado que haga su trabajo, propuesta por Cristina, y 2) sumar a jardineros, crear viveros y apoyar a nuevos políticos. Recuerde que de nada servirá la primera actividad sin la segunda, y de hecho, si sólo se remueve la mala hierba se crea un terreno fértil para peores hierbas (populismo, narcoterritorios, etc.).

Le reitero que será un proceso difícil, lleno de preguntas y con pocas respuestas, donde las malas hierbas de los partidos políticos (incluyendo algunos nuevos candidatos) ofrecerán mucho y cumplirán poco; sin embargo, juntos los jardineros trabajaremos y podremos paso a paso, transformar la clase política en El Salvador: con más democracia y menos populismo y corporativismo.

El Papa Francisco le sugiere a la juventud: "no tengan miedo, tiendan puentes de paz, jueguen en equipo y hagan un futuro mejor". Nuestra sociedad requiere muchos jardineros que hagan equipo para transformar la política. Juntos podremos identificar a personas con la vocación y el deseo de participar en política, y podremos apoyarlas, cuidarlas, exigirles e impulsarlas a dar el paso. Aún hay tiempo, aún hay esperanza, solo tiene que ensuciarse los zapatos y empezar a trabajar en el jardín.

*Colaborador de El Diario de Hoy.

@lapapaguzman