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El Salvador, es hora de actuar

El poder para cambiar el país no está en manos de los políticos. Está en manos de todos nosotros, como sociedad civil. El día que entendamos esto, El Salvador comenzará a caminar por el rumbo correcto y hasta entonces veremos los cambios que todos los salvadoreños queremos ver. Pero para esto, nosotros como sociedad civil tenemos que ser parte activa de este cambio. Tenemos que salir de nuestra zona de confort e ir más allá de quejarnos y opinar en redes sociales. 

Quizá el primer error que cometemos es decir que no nos interesa la política, porque tanta corrupción nos ha hecho dejar de creer en los políticos. Y como consecuencia de esto, la población no se involucra en la política, no pide cuentas a quienes nos gobiernan. Hay una gran parte de la población que decide no ir a votar o anular su voto, o si vamos a votar no esperamos que nuestro voto cambie nada. Pareciera que estamos tan decepcionados de la política que nos conformamos con el mal rumbo que lleva el país. Sin embargo, con esto no estamos logrando nada, solamente estamos dejando que otros elijan por nosotros el camino que seguirá nuestro país. 

Por qué no mejor comenzamos a cuestionar lo que hacen los políticos. Por qué no les pedimos cuentas a los diputados que están en la Asamblea Legislativa. Ahora tenemos la ventaja de que podemos elegir con nombre y apellido a las personas que nos van a representar en la Asamblea. Ahora, si un diputado no nos cumple, tenemos en nuestras manos el poder de quitarlo en las próximas elecciones. Pero creer ciegamente en los supuestos logros que algunos comunican en los medios y justificar sus acciones sin un mayor análisis, es prácticamente estarles dando un cheque en blanco. 

Nuestro país necesita ciudadanos que se unan para salir adelante. Poner un tuit porque no estamos de acuerdo con las leyes que aprueban los diputados no va a cambiar nada, si no trascendemos de las redes sociales. Es necesario pasar de lo virtual a la realidad. Lo que sí puede hacer un cambio es comenzar a proponer leyes como ciudadanos. En países más desarrollados, muchas de las leyes comenzaron con iniciativas de ciudadanos que no están afiliados a ningún partido político. En nuestro país únicamente los políticos proponen leyes, pero solo nosotros podemos hacer que esto cambie. 

El Salvador necesita que seamos más proactivos, necesita gremiales menos partidarias y más enfocadas en trabajar para generar empleos. Es necesario que las gremiales dejen de poner excusas y confrontar por todo al gobierno. Más que estas críticas, el país necesita que las gremiales faciliten sinergias entre sus miembros. 

No podemos seguir perdiendo más tiempo. Es momento de ver hacia adelante, ya demasiado tiempo se ha perdido justificando que los problemas del país vienen a raíz de un conflicto armado. Han pasado más años después de los Acuerdos de Paz que el tiempo que nuestro país estuvo en guerra. Y los que estamos ahora entrando a tomar las riendas del país poco o nada tuvimos que ver en la guerra. Así que ya no hay por qué mirar atrás. Hay que hacer algo por nuestro país y hay que hacerlo ya. No podemos seguir como la Bella Durmiente y quedarnos esperando a que venga un príncipe azul a despertarnos. Esto es una realidad y tenemos que despertar y hacerlo ya. Nuestro país está a punto de caer en un abismo: un paso en falso más y todos caemos.

*Colaborador de El Diario de Hoy.