Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

El robo del siglo

Olvidan que la quiebra monumental del sistema de reparto del gobierno, causa de la tremenda deuda que ahora enfrentan, se debió a que empezaron a pagar pensiones altísimas, a gente que jamás había cotizado

Este artículo no se refiere a un hecho que conmovió al mundo, el genial robo del tren en Inglaterra, sino a la burda maniobra que nuestro gobierno está maquinando: La reforma al sistema de pensiones que nos vende como una medida para favorecer a la población más vulnerable del país, y arreglar al mismo tiempo su serio problema de caja.

Los diputados del FMLN, Damián Alegría y Rolando Mata alaban el sistema mixto de pensiones, en que una parte de los fondos de los cotizantes será manejado por las AFP, y el resto pasará a disposición del gobierno. Dicen que “esto es parte de la modernización del sistema, de dotar a todos de una pensión universal, que contempla ampliar la cobertura al sector informal, incluidos los trabajadores agrícolas y los salvadoreños en el extranjero”.

Pero no explican el procedimiento para que las miles de personas del sector informal, trabajadores agrícolas y los del extranjero, puedan cotizar para tener derecho a una pensión cuando se jubilen. ¿Los tienen censados? Olvidan que la quiebra monumental del sistema de reparto del gobierno, causa de la tremenda deuda que ahora enfrentan, se debió a que empezaron a pagar pensiones altísimas, a gente que jamás había cotizado.

Y como toda propuesta populista, está basada en gigantescas mentiras, atribuyen el problema actual, a las enormes sumas que las AFP cobran por administrar nuestros fondos, “ y que al jubilarnos, nuestros ahorros van a durar unos 3 o 4 años, y el Estado tendrá que hacerse cargo de pagar el resto de nuestras pensiones”. Y concluyen indignados, con una frase tan incongruente como absurda: “¿Por qué el Estado tendrá que ponerte (dinero) a vos, si (el Estado) no ha estado recibiendo nada?”.

Y aunque estamos por ser víctimas de un robo descarado de parte del Estado, hay muchos salvadoreños, incluso profesionales con seria preparación académica, que no están conscientes del problema, ni lo entienden, ni les preocupa el tema, considerando que no les va a afectar.
Es hora de que todos empecemos a preocuparnos, y apoyemos el enorme esfuerzo de las AFP para defender nuestros ahorros, conociendo la verdad sobre la nefasta reforma.

En las AFP, cada cotizante tiene una cuenta privada, y además de la cotización mensual, que se deduce de nuestro salario, las AFP pueden invertir esos fondos, para generar intereses, que en el mercado internacional rondan entre el 7 % y 8 % que harán crecer nuestro ahorro personal. 

Pero Saca y Funes, para poder pagar a los cotizantes del sistema de reparto del gobierno, crearon una ley que permite al gobierno apropiarse del 45 % de los fondos de nuestros ahorros, pagando el miserable interés del 1.5 %, mientras paga el 7 % u 8 % a sus acreedores externos. Y aunque la Sala ordenó a la Asamblea, hace más de un año, aumentar la tasa de interés, esto no está en agenda, mientras el FMLN sigue insistiendo en establecer un sistema mixto, solidario con quienes se beneficiarán con la pensión universal.

Ha llegado el momento de exigir que la Asamblea establezca un interés justo; que se rechace el sistema mixto, y se respeten los ahorros de quienes durante años han cotizado con las AFP, y deben ser intocables. Si hoy permanecemos callados, llegará un día en que no habrá pensiones justas, y la voracidad estatal llegará a apropiarse hasta de los fondos de los bancos. El sistema mixto lo calificó el Dr. Portillo Cuadra, como un chocolate envenenado, pero es realmente un robo descarado, que si nos dejamos, se convertirá en el robo del siglo.

*Columnista de El Diario de Hoy.