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Revisar el presupuesto

Nuevos impuestos para rellenar el hoyo fiscal golpean a la población, ahuyentan la inversión extranjera y nos mantendrán en el último lugar de América Latina en telecomunicaciones

Excelente iniciativa la de ARENA de una encerrona para estudiar y revisar el Presupuesto 2016 que el Ministro Cáceres ha presentado a la Asamblea para su aprobación. El objetivo de este análisis, con el apoyo y asesoría de prestigiosos economistas, es buscar la manera de reorientar fondos para seguridad, salud y educación, recortando gastos innecesarios, y sin necesidad de más impuestos. 

Esto no debería ser noticia, ya que en toda familia y especialmente en las empresas, el presupuesto es objeto de riguroso estudio, para que los gastos no superen los ingresos, priorizando casa, comida, colegiaturas, gastos médicos y los imprevistos, dejando en último lugar diversiones y otros no necesarios. Pero lamentablemente en el gobierno, el presupuesto presentado se aprueba con poco estudio y menos discusión, lo que ha dado como nefasto resultado presupuestos desfinanciados, sin recursos para terminar el año, que deben buscarse en bonos, préstamos o impuestos.

La iniciativa arenera ha sido criticada por el FMLN y GANA, calificándola de “cortina de humo, porque están divididos y ponen temas no muy reflexionados” (sic) y “como una reunión improductiva porque no hay voluntad política, de parte de ellos, para votar por el presupuesto”. Se comprende que no debe gustarles que la propuesta de ARENA considere recortar gastos en publicidad gubernamental, automóviles, viajes y viáticos, congelar plazas, suspender ciertas prestaciones que se disfrutan en algunas instituciones del Estado, suprimiendo gastos innecesarios.

La propuesta de ARENA debe ser considerada seriamente por los diputados, pues los salvadoreños tenemos derecho a conocer cómo se invierte el dinero de nuestros impuestos, y los presupuestos de años anteriores demuestran la pésima administración que el gobierno hace de los fondos públicos, que no alcanzan para cumplir con todas las obligaciones, y hace al Ministro de Hacienda pretender crear nuevos impuestos.

El Lic. Federico Hernández, en artículo reciente, explicó algunos de los vicios del Presupuesto 2015, causantes de la crisis actual. Se sobreestimaron los ingresos y se subestimaron los gastos, resultando en un faltante de $340 millones. Se asignaron apenas $4 millones para devolución de impuestos, cuando la cifra real sería $229 millones. Faltó presupuestar más de $100 millones para subsidios en electricidad y gas. Dicho presupuesto fue calificado por ANEP como inconstitucional, porque no cumple con el mandato del Artículo 227 de la Constitución que establece que “el Presupuesto anual debe estimar todos los ingresos que se espera percibir (..) y la autorización de todas las erogaciones que se juzgue conveniente realizar”. 

Pero es sumamente peligroso, que muchos de los vicios del Presupuesto 2015 se estarían repitiendo en el del 2016, ya presentado para aprobación de los diputados, y que el Frente considera como perfectamente equilibrado. ARENA advierte que les parece grave que no se detallen fondos para el plan “El Salvador Seguro”, que la seguridad pública no aparece como prioridad, mientras el 45% del presupuesto es para pagar burócratas, fondos que no se reflejan en servicios efectivos.

Los ciudadanos debemos estar vigilantes para que los diputados de todas las fracciones cumplan con su deber de estudiar, revisar y analizar rigurosamente el Presupuesto 2016, para que los recursos provenientes de nuestros impuestos sirvan para mejorar seguridad, educación y salud, y no para que los funcionarios despilfarren en nuevos edificios, remodelación de oficinas, viajes turísticos y comilonas.

Nuevos impuestos para rellenar el hoyo fiscal golpean a la población, ahuyentan la inversión extranjera y nos mantendrán en el último lugar de América Latina en telecomunicaciones. Debemos exigir un presupuesto balanceado y no una repetición de los de años anteriores, cuyas consecuencias estamos sufriendo.

*Columnista de El Diario de Hoy.