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Región C.A. en la ruta de la consolidación democrática

Hace un cuarto de siglo, el panorama político y social de la región era sumamente incierto. En muchas de nuestras naciones había conflictos armados internos y la tensión era parte del día a día. Esta situación fue el factor fundamental para que el esfuerzo integracionista más destacado hasta ese momento se quedara solo en ideales y planes futuros, debilitándose considerablemente la Organización de Estados Centroamericanos (ODECA) creada desde 1951.

Gracias a iniciativas como Esquipulas II y los esfuerzos de negociación interna en los países más afectados por los conflictos, se llegó finalmente a alcanzar la paz y a iniciar procesos de transición para ir consolidando y fortaleciendo nuestras democracias.

Ahora, 25 años después, podemos resaltar que esos procesos de paz fueron de gran ayuda para retomar la senda integracionista a través del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), creado a raíz del Protocolo de Tegucigalpa en 1991.

En los últimos años cada uno de los países miembros del SICA ha desarrollado sus propios procesos democráticos, usando las elecciones como mecanismo legalmente instaurado para escuchar la voluntad soberana de sus habitantes, y eligiendo a sus alcaldes, diputados y presidentes.

Estas votaciones se han caracterizado por ser competitivas, por contar con observación internacional y por tener altos niveles de participación ciudadana. Al ser parte de un sistema democráticamente establecido, no han estado exentas de discrepancias, las cuales han sido resueltas por medio de las entidades responsables y de los mecanismos estipulados por sus respectivas leyes vigentes.

En la actualidad, quienes vivimos los años difíciles de conflictos en nuestra región podemos sentirnos orgullosos al ver que en Centroamérica se llevan a cabo procesos de elecciones democráticas sin guerra y sin violencia. En los últimos meses hemos sido testigos de tres procesos electorales; el primero en Honduras en noviembre 2013, en El Salvador en febrero y marzo 2014 y en Costa Rica en febrero 2014 y próximamente en abril. Tenemos además otra elección pendiente para mayo de este año en Panamá. Los países miembros del SICA han tenido cambios en sus autoridades, en ellos han entrado y salido candidatos de diferentes partidos e ideologías y el respeto a la democracia ha prevalecido.

Sabemos que en democracias jóvenes en vías de fortalecimiento, siempre habrá aspectos que puedan y deben perfeccionarse, pero estamos convencidos que el camino de nuestra región es consolidar sus naciones. La gran mayoría de sus ciudadanos y ciudadanas queremos ver hacia delante y no volver a las décadas perdidas en nuestra querida Centro América.

Estoy seguro que podremos enfocar nuestras energías en la senda del desarrollo a través de estos cuatro procesos electorales.

Muchas personas me preguntan ¿cómo afecta a la integración la asistencia a las urnas por parte de la población para ejercer su deber y derecho al voto? A mi criterio las elecciones fortalecen el principio de continuidad del Estado y nos permiten consolidar nuestra meta de convertirnos en una sola región. He conversado con las principales autoridades que asumen o asumirán el liderazgo en sus países y todas sin excepción me han manifestado su compromiso indeclinable con la integración, el fortalecimiento de las instituciones y de los procesos democráticos en la región.

* Secretario General del Sistema de Integración Centroamericana (SICA).