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Reflexiones sobre el vaso de leche

comentando Según lo afirman los mismos maestros el reparto de la leche es irregular y la cantidad por lo general insuficiente al grado tal que muchas veces solamente alcanza para los más pequeños

Asumiendo que la razón principal para entregar el vaso de leche a los escolares es porque adolecen de algún grado de desnutrición ¿qué pasó con lo que se viene sosteniendo en las aulas universitarias desde hace décadas, que la desnutrición no se combate repartiendo comida sino fortaleciendo el desarrollo social y económico de los hogares para incrementar la educación y el presupuesto familiar?

Si la aseveración anterior ya perdió su validez porque las nuevas tendencias así lo mandan no tardarán en repartir limones, naranjas, guayabas y hojas de jocote para proveer vitamina C; maíz, maicena, arroz y cebada por los hidratos de carbono; chicharrones y aceite por las grasas; carne fresca y seca, huevos, pescado y frijoles por las proteínas y a lo mejor frutas, legumbres, botellas con agua potable y a saber qué más para completar el espectro alimenticio de los salvadoreños.

¿Tiene la entrega del vaso de leche un fundamento técnico suficiente como para esperar resultados medibles? ¿Se trata nada más de repartir por repartir como está de moda en algunos países cuyos gobiernos son capaces de regalar cualquier cosa para mantenerse en el poder? ¿Se está usando la modalidad de combatir la pobreza victimizando más a los pobres para volverlos dependientes del Estado y luego exigirles que "defiendan sus conquistas sociales" porque si votan por otro partido las van a perder?

¿Cumple el programa del vaso de leche sus objetivos originales en la forma como se ha venido ejecutando hasta la fecha? Según lo afirman los mismos maestros el reparto de la leche es irregular y la cantidad por lo general insuficiente al grado tal que muchas veces solamente alcanza para los más pequeños. Por otra parte no hay información sobre si se hace un control de calidad sistemático, si se usa un método higiénico y estandarizado en su preparación, cantidad de leche ingerida por cada escolar por semana y datos precisos sobre los nutrientes.

Repartir raciones alimenticias asumiendo que todos tienen hambre es admisible en los campamentos de refugiados que se levantan en forma provisional después de una catástrofe, ya que se actúa con criterio de urgencia, pero en programas gubernamentales que disponen de tiempo como para realizar una cuidadosa planeación, cualquier distribución debería de contar con el suficiente respaldo técnico. Por ejemplo desconozco si se ha tomado en cuenta que los escolares del ámbito rural y periurbano con frecuencia adolecen de parasitismo intestinal y el vaso de leche no les beneficia mayor cosa si antes no reciben asistencia médica.

*Dr. en Medicina. Colaborador de El Diario de Hoy.