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Reflexiones post-escándalo FIFA

Todavía no se ha asentado el polvo de la sacudida que el país al que parecería importarle menos el futbol -- Estados Unidos -- le dio a la FIFA al presentarle cargos a más de una docena de dirigentes por la corrupción que desde hace años era obvia al punto del descaro. Las secuelas que tendrá el proceso judicial y la renuncia de Blatter en el futuro de la FIFA son aún indeterminadas, no así ciertas conclusiones a las que, como espectadores, podemos llegar a raíz de este asunto:

1. Conclusión número uno: Hay una crisis de creatividad periodística global. Si usted no llegó a esa conclusión también, es porque no padeció la traumática experiencia de tener que leer, en diversos idiomas, variables del MISMO titular compuesto por juegos de palabras y lugares comunes que derivaban, más o menos, en algo muy parecido a "Golazo" o "Tarjeta roja a la FIFA". Si usted es periodista y evitó este patético cliché, dese una palmadita en la espalda y continúe reportándonos cosas. 

2. Conclusión número dos: "Felicidades FIFA: ¡tienen un panel completamente masculino!" Recientemente, le ha dado la vuelta al Internet una página web llamada "Congratulations, you have an all male panel". La página se dedica a burlarse de la raquítica representación femenina en paneles de todo tipo: conferencias académicas, cumbres políticas, el Foro Económico Mundial y más, documentando de manera simple con una sola foto acompañada con la línea "Felicidades, ¡tienen un panel completamente masculino!". La lista de los acusados de corrupción merecería una mención en dicha página --no porque no existan mujeres corruptas, sino porque la FIFA aparentemente se maneja como un club de hombres-- , y es de las pocas cosas en que la total ausencia de representación femenina debería darnos orgullo.

3. Conclusión número tres: urge un relevo generacional. Si se suman las edades de todos los acusados, la edad promedio de los presuntos corruptos de la FIFA alcanza los 64 años. Si bien podría aplaudirse el esfuerzo de la institución de mantener ocupados a adultos mayores que sobrepasan los ochenta años, podría también argumentarse que quizás un cambio generacional podría refrescar el panorama y traer un poco de transparencia y nuevos aires. Después de todo, el aquí y ahora de la FIFA es un mundo en el que, cada vez más, son los individuos pertenecientes a la generación de los "Millennials" los que están dándole forma a las estructuras de consumo, tecnología e interacciones sociales. 

4. Conclusión número cuatro: en Latino América, tenemos mal las prioridades. La cantidad de tinta, atención, análisis y neuronas dedicadas a la crisis del organismo que preside el futbol ha sido cuantiosa… Casi parecería que se nos ha olvidado que "solo es un juego" (de acuerdo, es más que eso, son millones de dólares, pasiones, gobiernos, sueños). Ojalá con la misma pasión exigiéramos la renuncia de tantos presidentes latinoamericanos que con cinismo "blatteriano" presiden gabinetes de gobierno corruptos. Ojalá que los mismos deseos que tenemos de una FIFA reformada, transparente y eficiente, tengamos para nuestros gobiernos, que tanto lo necesitan.

*Lic. en Derecho de ESEN con 

maestría en Políticas Públicas 

de Georgetown University.

Columnista de El Diario de Hoy.

@crislopezg