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¿Quién no quiere un rancho en la Costa del Sol?

Aveces en políticas públicas la mejor fórmula econométrica para determinar el impacto o viabilidad de un proyecto de desarrollo de un país o municipio es simplemente el sentido común.

El Paseo El Carmen lo resumiría en ampliación de aceras. Esto promovió que la gente se adueñara de ellas y se dignificaran a la vez, al mismo tiempo regulando de cierta forma la inversión para comercios locales bajo un concepto de desarrollo local muy atinado. En lo personal hoy tenemos, por lejos, el proyecto más integral de desarrollo local de El Salvador, obviamente ha traído externalidades negativas para algunos vecinos pero en términos generales, el sentido común dio en el blanco…aceras más grandes para que la gente camine libremente y se promueva la inversión ante un mercado natural cautivo por las aceras.

Esto de las aceras grandes para que la gente camine dignamente fue una total revolución para El Salvador, y no es para menos con las tradicionales aceras de casi todo el país. Lo que más me extraña es ¿cómo habiendo tanto funcionario que viaja continuamente a ciudades tan desarrolladas y modernas alrededor del mundo, no pudieron importar previamente más proyectos con tan simple sentido común como el de ampliar aceras?

Recuerdo cómo una amiga de Sur America que vino por primera vez a El Salvador relata su experiencia al conocer la Playa de la Costa del Sol: "No paraba de ver casas con grandes portones en todo el recorrido y le preguntaba a la gente que dónde estaba la playa, y ellos me dijeron que al otro lado de esos ranchos".

La Costa del Sol es una de mis playas favoritas, primero porque su playa (zona de arena transitable) es amplia y el color de la arena es de un tono de gris claro bastante agradable a la vista; segundo, su ubicación estratégica cercana al Aeropuerto de El Salvador y de la Capital, y tercero y más importante, la topografía de la tierra habitable justo atrás de la playa es de una planicie tan accesible en toda su distancia, que es una verdadera envidia para muchas ciudades costeras del mundo.

¿Qué tienen de común (y sentido común) las playas de Rio de Janeiro, Montevideo, Barcelona, Viña del Mar, Tel Aviv, Miami, Lima, Mar de Plata, entre otras?, pues que a alguien se le ocurrió la brillante idea de construir primero la calle a la orilla de playa y luego, justo atrás de la calle cualquier cosa que se les imaginara, pero el sentido común al parecer les dijo que si ponían primero la calle, el incentivo que crearían era para que la gente llegara a invertir de cara a una futura potencial ciudad.

¿Puede una simple decisión de este tipo cambiar radicalmente los incentivos de los ciudadanos e inversionistas y a la larga determinar el potencial de desarrollo de una zona? No puedo asegurarlo ya que para ser serios tendría que hacerse un estudio econométrico para determinar si la construcción de una calle antes que cualquier otro inmueble al lado de una playa privilegiada como las antes mencionadas, logra potenciar una ciudad o no, pero el sentido común nos puede ayudar, y es que la Costa del Sol tiene, o más bien tenía, todas las características para que se convirtiera en una verdadera ciudad costera(no confundir con el desarrollo local del Tunco), pero al haber puesto los ranchos antes que la calle el incentivo creado para los ciudadanos e inversionistas es comprar un rancho o comercio a la orilla de la playa, punto, nada más, todo lo que esté atrás de los ranchos pareciera que tiene poco valor.

Será difícil encontrar una playa tan bien ubicada y con las características de la Costa del Sol, y si la encontramos, por favor, por favor, construyamos una calle antes que los ranchos de playa, no perdemos nada con intentar, quien quita que ganemos una nueva y pujante ciudad costera, si, de esas que les puse de ejemplo anteriormente.

*Colaborador de El Diario de Hoy.