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¿Y quién manda en el país?

Gran revuelo en  las redes sociales, para las cuales no hay nada oculto, que Sánchez Cerén estaba en  Cuba, y que su mensaje a la Nación, era  una repetición del discurso  que había pronunciado esa mañana, en la inauguración d

El lunes 27 de julio, el país desayunó con la angustia de que “por orden de las pandillas”  se iniciaba un paro del transporte.  Y  este pueblo que no se deja dominar, aunque respirando miedo,  se arracimó en pick-ups, camiones, baúles de carros, y  caminó por horas para llegar a su trabajo.  Por la tarde, cierre temprano de los negocios y vuelta al calvario para volver a casa.  Calles desoladas, sin el desparpajo del tráfico,  porque se rumoraba toque de queda.

Por la noche, en cadena nacional, un mensaje del presidente ante la crisis.  Los televidentes no preguntábamos la naturaleza de los “adornos”, dos objetos metálicos de color gris, que aparecían a ambos lados del mandatario.   Al día siguiente, gran revuelo en  las redes sociales, para las cuales no hay nada oculto, que Sánchez Cerén estaba en  Cuba, y que su mensaje a la Nación, era  una repetición del discurso  que había pronunciado esa mañana, en la inauguración de una planta en Los Chorros, lo que explicaba la presencia de las dos válvulas o máquinas, que lo flanqueaban.

El viernes 21, Juan Pablo Álvarez, representante de Rutas Unidas declaro que “ayer al mediodía, hemos conocido que las estructuras (de pandillas) llamaron a las rutas para decirles que ya pueden trabajar”.  Mientras el canciller Hugo Martínez, en un encuentro con el Cuerpo Diplomático y el Consejo de Seguridad  afirmaba: “Que el gobierno mantendrá la seguridad al transporte, y no va a retroceder ni a negociar ni a  dejarse chantajear por los cabecillas de las pandillas.  Que estos atentados son una reacción a la presión del Gobierno sobre ellas”.  Palabras, palabras, palabras.

Declaraciones desmentidas por los hechos,  pues  143 rutas no circularon, y aquellas que creyeron en la seguridad que el gobierno ofrecía y se atrevieron a salir, tuvieron  siete motoristas asesinados entre el lunes y el miércoles.  Entre ellos,  un joven de 21 años, de la Ruta 16, que valientemente iniciaba su recorrido a las 5 a. m. en la Avenida Masferrer Norte. El secretario de Comunicaciones de la Presidencia, Eugenio Chicas, se atrevió a advertir que el viceministerio de Transporte sancionaría a los transportistas si no sacaban sus unidades.

El Dr. Portillo Cuadra, diputado de ARENA explicó que en la última plenaria previa a la vacación,  ARENA lanzó una propuesta al FMLN para paliar la crisis causada por el paro ordenado por las pandillas, a la que se opuso la jefa de fracción del FMLN Norma Guevara, argumentando que “el Gobierno sabe lo que está haciendo y como ya tiene sus propios planes, no necesita de esto”.  Ya se vieron los resultados.

Como gran final el presidente se siente ofendido y pide al fiscal investigue a Jorge Velado por invadir su privacidad, al presentar en una entrevista televisiva una copia del itinerario de su vuelo a Cuba,  disponible en las redes sociales sin necesidad de que se hubiera filtrado de CAPRES, pues según la LAIP, la información relativa a viajes del presidente es oficiosa y debe ser pública.

Y sirva de epitafio de esta trágica semana,   el enorme desplegado en que el presidente dice GRACIAS a los empresarios de transporte, al noble pueblo salvadoreño, a la PNC y Fuerza Armada, a las instituciones de gobierno y alcaldías, que “hemos demostrado que este pueblo no se doblega ante el miedo”.  Aunque  el plural HEMOS, no aplica pues el mandatario no  estaba en el país, y a quienes debiera agradecerse por finalizar el paro, es a las estructuras de las pandillas que han demostrado ser quienes mandan en el país.  ¿Y ahora qué podemos esperar?.

*Columnista de El Diario de Hoy.