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¿A quién beneficia una baja participación electoral este domingo?

Todo gobernante aspira a ser electo con la más alta participación de votantes. Cuando pocos acuden a las urnas la designación de los mandatarios carece de legitimidad. En otras palabras, los partidos deben hacer lo posible por animar al mayor número de electores, entre militantes, simpatizantes e indecisos, para que asistan en masa a ejercer el sufragio. Si sucede lo contrario, además de reflejar debilidades en el sistema democrático, se llega a la presidencia con un muy débil respaldo de la población. Con el propósito de contar con "gobiernos legítimos", que muestren un robusto apoyo popular, la autoridad electoral debería promover agresivas campañas de educación cívica motivando a los ciudadanos a votar. Extrañamente no fue ese el comportamiento del Tribunal Supremo Electoral.

En las últimas dos elecciones presidenciales la participación electoral sobrepasó el 60% del padrón electoral. En 2004 fue del 67% y en 2009 del 63%. Esto significa que, en promedio, más de dos millones y medio de salvadoreños hicieron uso de su derecho a designar a la máxima autoridad política del país.

Hoy están convocados a las urnas casi cinco millones de ciudadanos. El comportamiento de los dos últimos procesos presidenciales nos hace presumir que el porcentaje de participación debería acercarse a una cantidad de votantes muy similar a la de esos años. Los datos son diferentes cuando se analiza la participación en elecciones legislativas y municipales donde la asistencia de electores se reduce a un promedio del 50%. Tratándose de una presidencial, en la que se percibe una competencia muy cerrada entre las dos primeras fuerzas políticas y en la que por primera vez se aplicara el "voto residencial" en el cien por ciento del territorio nacional, no existen motivos para concluir que votarán menos ciudadanos que en los comicios de 2004 y 2009 en los que resultaron electos, respectivamente, Antonio Saca y Mauricio Funes.

En 2009, el FMLN obtuvo 1,354,000 votos frente a 1,284,588 del partido de derecha. En esa ocasión se impuso el candidato de izquierda. Los datos confirman que ARENA mantuvo un apoyo similar al de 2004, cuando ganó la elección con 1,314,436 votos frente a 812,519 votos del entonces candidato Schafik Handal. Básicamente el Frente se quedó en 2004 con el apoyo de su "voto duro". Se ha señalado reiteradamente que el aumento de votos del FMLN entre 2004 y 2009, que asciende a un poco más de 500,000 votos y que le dio la victoria en esos comicios, fue precisamente el "factor Funes". Un personaje público que para un buen número de salvadoreños encarnó la aspiración del "cambio".

Tomando como base esos datos, resulta que tal y como lo publicó este periódico, si el FMLN mantiene la misma cantidad de votos que obtuvo en 2009 y la participación electoral se queda por debajo del 60%, en un 55% del padrón electoral por ejemplo, el candidato de izquierda ganaría en primera vuelta la presidencia de la República. Conforme aumenta la participación electoral, el partido gobernante tendría que hacer un mayor esfuerzo para imponerse en la elección de este 2 de febrero. Además será interesante constatar si el Frente logra conservar, con un candidato propio, los 500,000 votos que agregó el presidente Funes al techo de este partido, permitiendo la alternancia política en El Salvador. También es una incógnita predecir cuál será el comportamiento de los casi cien mil votos que perdió el FMLN en el área metropolitana de San Salvador durante las elecciones legislativas y municipales de marzo de 2012.

Para el caso de ARENA, sin importar el candidato, los datos reflejan, como ya lo señalamos, que el principal partido de oposición conservó el número de votos entre las elecciones presidenciales de 2004 y 2009. En otras palabras, Rodrigo Ávila logró un apoyo similar al obtenido por el expresidente Saca. Lo contrario sucedió entre los candidatos Handal y Funes, donde éste último, ajeno al partido y con un discurso "progresista", alcanzó la ventaja electoral que lo llevó a la presidencia y agregó medio millón de votos al FMLN.

Las elecciones de este día nos indicarán dos importantes datos que deben tomarse en cuenta para futuras elecciones. Primero si la tendencia del apoyo electoral en elecciones presidenciales hacia la derecha representada por ARENA se ha estabilizado, aunque el "factor Saca" probablemente distorsione el resultado, y segundo si en el caso del FMLN, con un candidato que proviene de sus filas, logra mantener los 500,000 votos arriba de su techo máximo, o inclusive si lo aumenta. Bajo esta hipótesis también será interesante analizar los factores que el electorado tomaría en cuenta para sustituir el "factor Funes" por otro tipo de incentivos que le llevaría a apoyar masivamente al partido de izquierda.

*Columnista de El Diario de Hoy.