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¿En qué se parecen Sigfrido y la sábila?...

" …en que entre más se investigan, más propiedades tienen".

Este artículo estará dedicado a esta jocosa ocurrencia recibida por Internet, que cotejaré con "filo"; pero también a mi forma de escribir filosa, enlazada aquí a dos grandes personalidades salvadoreñas.

Primera personalidad: El secretario de Cultura Dr. Ramón Rivas, quien esta Navidad nos obsequió su magistral libro "Ilobasco de los recuerdos", que estoy leyendo y que conduce al lector por la bella y sencilla historia izalqueña desde su fundación, plagada de interesantes situaciones y graciosas anécdotas tan nuestras, fundiendo el pasado con el presente. Indispensable leerlo por su enorme contenido educativo.

Hacía algunos meses, mi esposo le había obsequiado mi libro "Al filo de mi pluma" y fue trascendental para mí, que él, en nota de agradecimiento, inserta en este obsequio navideño de su propio libro, calificara mi obra como "formidable". Tal reconocimiento lo consideré enorme honor, en cuanto proviene de un erudito de las letras como el Dr. Rivas, autor de seis libros y co-autor de siete, doctor en Antropología Social y Cultural de la Katholieque Universiteit te Nijmegen (Holanda), especializado en "Procesos de cambio socio cultural de Centroamérica", trabajos en Tropen Museum y The Royal Tropical Institute (Holanda), investigador, catedrático, decano-UTEC, más éxitos profesionales imposible de enumerar por extensos.

Ahora es uno de los ilustres (contados con la mano) miembros del gabinete, como lo son por supuesto también, mis muy dignos invaluables amigos, Dr. Fabio Castillo, Ing. Hugo Martínez, canciller, y Gerson Martínez, ministro de OO.PP., pudiendo añadir, posiblemente, sólo un par más.

La segunda personalidad de mi artículo, es don Dagoberto Gutiérrez, filósofo de gran valía, rector de la Universidad Luterana, quien hace algún tiempo me dedicó carta en Co-Latino, que expongo compactada:"Muy bonito su artículo. Se trata de texto con gran amorío con su contexto, mucha gracia, firmeza ideológica y texto seguro. Todo esto muy apreciado, porque el lector tiene acceso rápido a las alcobas del pensamiento de quien escribe, y usted señora, expone muy bien sus posiciones, al grado que uno quisiera que en las izquierdas también hubiera plumas como la suya".

Inmerecidos elogios que agradezco infinito, pues enaltecen mi credibilidad.

Ahora, al chiste titular.

Primero, salvadoreño, debes conocer estas palabras:

"Corrupto": perverso; "Corrupción": acción de corromper o corromperse.

Estas son palabras aplicables a las denuncias de La Prensa Gráfica, señalando al presidente de la Asamblea y otros más, de adquirir, inexplicablemente, exorbitantes propiedades.

El mencionado presidente, más otros diputados efemelenistas-ortodoxo-marxistas, que avalan el silencio del primero, de aclarar de dónde obtuvo millones para sus suculentos negocios, engañaron antaño con su sangrienta guerra, pues realmente, la sangre derramada no fue para terminar injusticias sociales como decían, sino para llegar al poder y enriquecerse.

Imposible que diputados, asalariados del pueblo con nuestros impuestos --que empiezan desde el IVA que paga todo salvadoreño--, puedan comprarse propiedades millonarias, con sueldos de $5,600°° mensuales, por 6 años en la Asamblea, totalizando $403,000°°, salario del cual deben comer, mantener familia, viajar, comprarse --dicen--, costosos trajes Giorgio-Armani de miles de dólares y además convertirse en potentados empresarios. Esto sólo puede hacerlo un maestro en el arte de "cómo ganar miles y 'ahorrar' millones".

Con este silencio piensan someter al pueblo mediante mantenerlo engañado, con hambre y más pobreza, mientras ellos --antes sin petate--, ahora grandes magnates con tu dinero y sin haber trabajado nunca, pretenden el poder absoluto, domesticando al pueblo, manteniéndolo ignorante, subyugado, esperanzado… con mentirosos ofrecimientos.

Te infundieron odio al empresario que triunfó trabajando honradamente desde cero y admiración a países comunistas, que tienen a sus pueblos sumidos en la escasez absoluta, como Venezuela. Escasez sólo para la población, pues Maduro está millonario.

* Columnista de El Diario de Hoy.