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¿De qué lado está usted señor Paolo Lüers?

El viernes pasado usted publicó una carta al diputado Roberto d'Aubuisson, criticándolo por haber apoyado una iniciativa de reforma del Código Procesal Penal para proteger la legítima defensa. Debo decir que dicha iniciativa fue presentada por mi persona con sentido de urgencia ante la sangrienta escalada de la violencia delincuencial que agobia a nuestro país.

Pero dice usted en su carta lo siguiente: "Más sangre va a correr por esta iniciativa demagógica que empujaste, junto con los peores legisladores de la Asamblea". Es decir que se refiere usted en esos términos a 48 de los 84 diputados del Parlamento, que son los que dieron su voto para que la reforma en cuestión fuera aprobada con dispensa de trámite.

Pero en su misiva, señor Lüers, va usted más allá y dice: "¿Qué bueno puede salir de una iniciativa conjunta con personeros desprestigiados como Francis Zablah de GANA y el coronel Sigifrido Ochoa Pérez, quien de ARENA se "transfugó" al bloque gobernista y recientemente al nuevo proyecto financiero-político de Fito Salume llamado Democracia Salvadoreña? Nada limpio".

A estas alturas, señor Lüers, ya a nadie le extrañan sus incesantes malacrianzas y soecidades, injurias y calumnias que lanza con dolo e impunidad contra todo tipo de personas e instituciones, sin reparar en los daños que hace a la dignidad y el prestigio de unas y otras. Y a nadie le extraña porque cada vez queda más claro de qué lado está usted y a quiénes defiende.

Usted, señor Lüers, se declaró promotor y defensor de la tristemente célebre "tregua", que sólo redundó en increíbles privilegios y ventajas que oscuramente concedieron algunas autoridades a los pandilleros. Sobre esto, usted verá que nuestra respuesta será legislar para revertir ese proceso y trasladar a los cabecillas a máxima seguridad.

Usted sabe que fue eso lo que les permitió a las maras o pandillas fortalecer y consolidar sus estructuras criminales, crecer, dotarse de más y mejor armamento y extender sus actividades delictivas a lo largo y ancho del territorio nacional, todo ello con su cauda de sangre y sufrimiento para nuestros ciudadanos, especialmente para los más humildes e indefensos.

No en valde el señor fiscal general de la república combatió frontalmente y desde el inicio esa "tregua", a la que ha calificado de hipócrita y perversa. No en valde ha puesto bajo investigación a quienes la promovieron, incluyéndolo a usted.

Su estrecha y confesada relación con los jefes máximos de las pandillas, para quienes ha gestionado entrevistas y otras prebendas, lo ha convertido a usted en uno de sus principales palabreros. Usted habla en nombre de ellos, y no en nombre de sus víctimas ni de todos los ciudadanos decentes de este país.

Sólo así se entiende, señor Lüers, que en su carta haya sido usted capaz de invertir los valores y de colocar a los mareros en el papel de víctimas y a las autoridades que los combaten en el papel de provocadores y victimarios, esto es lo que usted escribió en su carta:

"Con una pequeña reforma parecida, que la Asamblea aprobó hace un par de meses, supuestamente protegiendo a los policías y soldados que usan sus armas contra delincuentes, ustedes han logrado que se dispare el número de enfrentamientos a balazos entre policías y pandilleros. Muchos policías empezaron a entrar en ciertos barrios pistola en mano o incluso disparando. Los pandilleros se adaptaron a esta escalada, y donde antes sólo andaban armados para ciertas operaciones, comenzaron a andar armados siempre, listos a disparar" y ahora si, los pandilleros sí pueden actuar en legítima defensa.

¡Pobres e inocentes muchachos estos mareros, obligados a usar su legítima defensa ametrallando a los perversos y alevosos policías que los acosan en sus propios territorios!... Esto es lo que usted quiere decirnos, señor Lüers. Por eso nos insulta y nos calumnia con tanta saña.

*Diputado.