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Promesa de campaña: Petrocaribe

Entre los primeros actos de Gobierno del Presidente Sánchez Cerén estuvo la formalización del ingreso de El Salvador a Petrocaribe. Un hecho esperado que se concretó en la Decimatercera Reunión del Consejo de Ministros de Petrocaribe celebrada aquí en estos días. El Consejo dio la bienvenida a un Estado soberano en el cual desde el año 2008 el FMLN ha hecho esfuerzos partidarios para utilizar el financiamiento en condiciones blandas que brinda este programa.

Otras de las acciones claves del Presidente Sánchez, ha sido el nombrar en puestos claves personas vinculadas y conocedoras del ALBA y el uso del crédito de Petrocaribe. Con ello garantiza la puesta en marcha.

Los ministerios de Economía, y Agricultura son un claro ejemplo y requerirán de una estrecha coordinación para lograr la integralidad en la utilización del programa Petrocaribe y los esfuerzos empresariales realizados desde Alba Alimentos.

Analistas ajenos a esta gestión petrolera del FMLN se quejan de falta de transparencia y desconocimiento de esta experiencia que el FMLN tiene desde el 2008. Alba Petróleos, sociedad de economía mixta, se ha endeudado con la factura petrolera que administra, destinando recursos líquidos para programas sociales, pero sobre todo para programas políticos.

El discurso oficial hasta hoy expuesto es sencillo: 50% del valor del producto será pagado a 90 días al proveedor (PDVSA) y el 50 % restante a 25 años y con tasa de interés preferente de 2 %. Estos recursos de sobrada liquidez el Estado salvadoreño asumiría el compromiso de pagarlos, posiblemente sin pasar por la Asamblea Legislativa para su aprobación como deuda soberana, y así podría el Gobierno utilizarlos para sus programas sociales y otras cosas.

Se espera que como Estado, El Salvador asuma este endeudamiento que resultará del consumo de combustibles. Y que además, el Ejecutivo sin un destino específico de uso de estos fondos, sin aprobación legislativa y sin sujetarse a la Ley General del Presupuesto, se defina flexiblemente en qué se gastará, en programas sociales y otras cosas de interés del Ejecutivo.

Hasta ahora, todo bien, estamos frente a intensiones, elaboraciones y propuestas de los primeros 100 días de Gobierno. Dentro de la "luna de miel".

Y el 50 % de la factura petrolera se pagará a 25 años al 2 % de interés. Condiciones blandas basadas en principios del Siglo XXI: integración de los pueblos, solidaridad y comercio justo.

Así como el programa Petrocaribe exige se ejecuten programas sociales con la liquidez que libera el préstamo a 25 años, también permite pagar este endeudamiento en especie. Con productos.

O sea con exportaciones de productos agrícolas y la estrategia de ampliar la oferta exportable hacia los países del ALBA. Atender la demanda de Venezuela, ávida de una amplia gama de mercancías. Incluso de divisas para el intercambio internacional justo que pregona. En estas condiciones, el trueque de petróleo venezolano por mercancías agrícolas e industriales producidas en El Salvador es aparentemente posible. Necesaria para un país como Venezuela con grave problemas de divisas. Y perfecto para un país dolarizado como El Salvador.

El programa salvadoreño Alba Alimentos ha hecho buenas experiencias apoyando proyectos de producción, y hablan de exportaciones bajo este "comercio justo".

La pregunta, es ¿cómo pagar este endeudamiento con exportaciones? Si el agente público a cargo de gastar en programas sociales los recursos que libera el endeudar el país con los combustibles es uno y el productor-exportador es un agente económico distinto. Al productor-exportador habrá que pagarle el costo de su producción, su margen de utilidad y el margen de costos de la exportación y distribución.

Abonar a la deuda sólo podrá hacerse de utilidades. ¿Quién asumirá el pago?

* Colaborador de El Diario de Hoy.

resmahan@hotmail.com