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El problemita

comentando Por el bien de El Salvador, el próximo presidente tiene que ser uno que agarre los problemas de nuestro país por los cuernos, y no que quiera venderlos como problemitas, como lo ha querido hacer el actual gobierno

Los salvadoreños no sabemos dimensionar las cosas, ninguno se salva de esto. Lo escuchamos y hacemos todos los días. Me refiero a que cuando usted va a comer pupusas por ejemplo. ¿Qué pide? Una pupusita de quesito, pide que le lleven un poquito de curtidito y salsita a la mesita donde está con sus amiguitos. Además pide una botellita de agüita y una servilletita para limpiarse las manitas. ¿O no?

Lo anterior puede parecer chistosito a algunos, otros dirán que simplemente es parte de nuestra cultura. El problema es que cuando nuestro país tiene problemotes y queremos verlos como "problemitas". Siempre simplificando o reduciendo la importancia e impacto que pueden tener en el futuro de nuestro país.

Por ejemplo, por primera vez desde los Acuerdo de Paz, la pobreza ha ido aumentando en nuestro país, a pesar de que el gobierno ha tenido el presupuesto más grande de la historia. Adicional a eso, toda la región centroamericana está creciendo económicamente a pasos acelerados y nosotros no llegamos ni al uno por ciento. ¿Pero qué hace el presidente Funes, por ejemplo, para disminuir la relevancia de estos hechos (alguna responsabilidad recae en gobiernos anteriores)? Inicia una campaña masiva donde dice que prácticamente es el mejor presidente de la historia y casi que somos los salvadoreños los que estamos en deuda con él.

Intenta disuadir cualquier crítica que pueda haber hacia su gestión de esa manera, haciendo parecer que los grandes problemas de este país son "problemitas".

Con el equipo de MedioLleno.sv hemos tenido el gusto de reunirnos con los cuatro candidatos presidenciales las últimas semanas: Norman Quijano de ARENA, Salvador Sánchez Cerén del FMLN, Antonio Saca de Unidad (GANA, PDC y PCN) y René Rodríguez Hurtado del PSP. Fue para presentarles el "Plan de Gobierno de los Jóvenes", donde tuvimos la oportunidad de platicar por lo menos por una hora con cada uno.

El centro de la plática, después de hablar de las propuestas, era específicamente el "tamal" con el que se va a encontrar cada uno cuando llegue al gobierno. Las próximas elecciones significarán el fracaso total de un modelo o la oportunidad de profundizar un modelo de gobierno. Pero pase lo que pase, el próximo gobierno tendrá que tomar grandes decisiones ante los tremendos problemas que está heredando el gobierno del presidente Funes a nuestro país.

La campaña ya inició por lo que el motivo de mi columna es lo siguiente: como ciudadanos debemos enfocarnos en cuáles son los problemas más grandes en nuestro país. También --lo cual es completamente válido-- cuáles son los problemas más grandes que le afectan a usted individualmente y que en realidad el gobierno pudiera hacer algo al respecto (esto último es importante).

Una vez tenga eso identificado, considere los diferentes candidatos presidenciales y las plataformas que los rodean. Recalco, debe analizar bien las personas que rodean a cada candidato así como las ideologías. Pregúntese, cuestione y verifique que la publicidad o discurso del candidato y su plataforma no sea más que de venderle humo, promesas que simplemente a usted lo emocionan pero que sabe que tienen muy pocas probabilidades de que se logren.

Por el bien de El Salvador, el próximo presidente tiene que ser uno que agarre los problemas de nuestro país por los cuernos, y no que quiera venderlos como problemitas, como lo ha querido hacer el actual gobierno. Las próximas elecciones presidenciales son probablemente unas de las más decisivas e influyentes en el futuro de nuestro país de las últimas décadas. Así que dele una pensadita.