Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Problemas de nuestro transporte colectivo

Nuestro transporte colectivo necesita ser modernizado, eficientizado y organizado.

Primero que todo, lo que pide el público es un buen servicio de transporte, cualquiera que sea, buses sencillos, articulados, privados, municipales, gubernamentales, etc., pero que funcione.

Los llamados a proveerlo, más que el Gobierno, el cual no es transportista, son los empresarios del transporte, que lamentablemente, hasta hoy, han fallado en su misión, expresando que no pueden mejorarlo porque tienen pérdidas. Las causas han sido varias:

Faltó un buen plan de relaciones públicas, que incluyera no sólo excelentes buses, sino también motoristas eficientes, prudentes, educados, con buen trato al público, generando simpatía y apoyo, tanto del público como del Gobierno, facilitando obtener la ayuda que requieren.

Falta de uniformidad de equipos. Variedad de marcas y de motores lleva a depender de múltiples proveedores, desperdiciando descuentos por volumen y economías de escala.

Falta de especialización en el mantenimiento de esos equipos, resultado de la variedad arriba apuntada.

Uso inadecuado de las unidades de transporte: Sobrecargar con el doble de pasajeros un bus diseñado para 55 personas, impone esfuerzos para los cuales no fue construido, por lo que pronto se deteriora y llega a causar accidentes.

Inexistencia de integración de esfuerzos entre los empresarios del transporte. Aun siendo empresas distintas se lograría un gran beneficio económico si trabajaran en conjunto.

Exceso en la cantidad de empresas. El costo total de funcionamiento de todas es más alto que si fueran pocas empresas, o una sola.

Por último, inexistencia de especialización administrativa, situación que lleva a altos costos de funcionamiento.

Sin embargo, estoy convencido de que los transportistas tienen capacidad para mejorar su servicio y pueden hacerlo. Sólo se necesita una apropiada ayuda.

El costo del SITRAMSS ronda los 50 millones de dólares, parte en equipo y parte en instalaciones. Se pretende adquirir 40 buses articulados y 315 buses padrón, a $ 250,000 los primeros y a $100,000 los segundos, totalizando 41 millones de dólares.

Se ha invitado a los transportistas a invertir en el sistema, pero un buen transportista lo pensará dos veces, pues sabe que con los $ 250,000 que vale un articulado, puede comprar una decena de buses de plataforma baja, usados, certificados, con buena provisión de repuestos, obteniendo una rentabilidad más alta por su dinero y aumentando su capacidad de transporte de pasajeros. Con 41 millones se pueden adquirir unos 1600 buses para sustituir a los que ya cumplieron su vida útil.

En cuanto al subsidio, $ 750 mensuales, significa $ 25 diarios. Esto es igual a 5 centavos por persona para un bus que transporta 550 pasajeros por día.

Autorizando un aumento de $ 0.05 al pasaje y trasladando parte del financiamiento de SITRAMSS a los transportistas, se logrará mejorar el servicio y el Gobierno se ahorrará los 45 millones que ahora consume anualmente, y los $ 0.10 por galón de gasolina siempre le quedarán al Gobierno.

Se argumentará que se han hecho estudios que avalan el sistema propuesto, pero estoy por encontrar un consultor que diga que algo que se le pida no se puede hacer. Después de todo, ese es su trabajo y de eso viven, y por supuesto que el consultor recomendará el producto y el financiamiento que ofrece su país. Pero a nosotros nos interesa sacarle el mayor provecho a nuestros fondos.

* Ingeniero, con estudios de Tránsito.

edgardo_a_molina@yahoo.com