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Probidad significa honradez, moralidad, integridad, no robo e impunidad

Al aceptar las demandas de inconstitucionalidad presentadas, les desbarataron a los diputados malandrines sus planes de avalar los dineros mal-habidos de sus protegidos, usados en espléndidos palacetes, propiedades, carrazos Ferrari

Aunque ya no debería extrañarnos cada barbaridad de los diputados FMLN, más GANA, más la mayoría del PCN, sí espanta la atrocidad de la nueva Ley de Probidad aprobada por ellos, deplorando indignada el abierto insulto a la inteligencia salvadoreña. 

Veamos: Cuando la Sala Constitucional anunció investigaría los vertiginosos enriquecimientos millonarios de Sigfrido Reyes y expresidentes Saca y Funes, esos diputados, ipso facto saltaron serruchando la ley de probidad existente, la que además, llevando casi 7 años de gobierno efemelenista, obviamente considerándola intrascendente, ni recordaban. Igual decapitada le dieron también al proyecto de ley del grupo gestor FUSADES/FUNDE/DTJ/Universidad Francisco Gavidia y ANEP, que mejoraba la actual. 

Maliciosamente eliminaron el delito de enriquecimiento ilícito, violando el Artículo 240, cuyo mandato es perseguir exactamente esa transgresión. Quitaron la “Sección de Probidad” a la Corte Plena de 15 magistrados, pasándosela a la Sala de lo Civil de solo tres magistrados, entre éstos el tristemente famoso Ovidio Bonilla, -militante efemelenista-, que se dejó levantar la mano por Sigfrido, entonces presidente del Congreso, en señal del triunfo arreglado por FMLN-GANA-PCN, nombrándolo presidente de la CSJ en violación del Art. 186 de la Constitución, habiendo Bonilla tomado posesión aún conociendo su ilegalidad. Recordemos cómo éste respaldó también el viaje de Sigfrido a Nicaragua a la Corte Centroamericana, pretendiendo pasar sobre nuestra Constitución para lograr su nombramiento mediante esa intervención extranjera. (Y rechazan una CICIES alegando intervención extranjera). ¿Traicionaría entonces Bonilla a Reyes? ¡Por favor! ¿Cómo sería probo ahora y no perjuro como entonces y no protegería, -como el resto efemelenista-, a su amigo Sigfrido? 

¿Cuál probidad, moralidad, integridad, honradez si con mediana inteligencia cualquiera descubre este insolente encubrimiento a la corrupción? Pero el colmo del insulto al pueblo fue el de la diputada Jackeline Rivera. Ella arguye que no puede inhabilitarse del cargo a ningún corrupto ladrón político, porque entonces ¿cómo podrá ese delincuente pagar su robo? Si es verdad que Rivera es abogada, ¿qué abogada, va a salir con semejante payasada? Al exponer ese disparatado argumento una abogada, (honrada de serlo), o cree impertinentemente que la población es retrasada mental o la ve cómo máxima iliterata ignorante, o el discernimiento de la diputada no funciona muy bien. Este último no creo sea el caso, porque la evidencia apunta que se nombró a Sigfrido Reyes con el más alto sueldo gubernamental (pagado con nuestros impuestos) para sufragar su deuda -con nuestra propia plata, así, con esa ley, sin poderlo inhabilitar del cargo, queda libre de polvo y paja. ¡Qué bonito! Y así, (llamándonos idiotas), de forma “express”, escandalosamente fue aprobada la ley y también sancionada “express” por el presidente Sánchez Cerén. Esto, a escondidas del pueblo en las vacaciones navideñas. 

Felicitamos nueva, rotunda, efusivamente a los “4 Magníficos” de nuestra Sala Constitucional, máxima defensora de los derechos civiles de los salvadoreños contra el autoritarismo “SigloXXI-pupusa-loroco”. Lógicamente los quieren fuera por su rectitud e integridad por cumplir con la ley que ahora nuevamente, al aceptar las demandas de inconstitucionalidad presentadas, les desbarataron a los diputados malandrines sus planes de avalar los dineros mal-habidos de sus protegidos, usados en espléndidos palacetes, propiedades, carrazos Ferrari, viajes millonarios y muchos excesos más, siendo dineros que siguen gozando esos tres individuos. Anteriormente Sigfrido calzaba suelas rotas. Funes manejaba carcachas destartaladas cuando trabajaba en Canal 12. Saca, de una casa de clase media pasó a enorme palacete en Escalón. Hoy, esos tres… grandes potentados.

*Columnista de El Diario de Hoy.