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¿Prevención o combate a la violencia? Los dos

Parece que la polarización política ha calado hasta en la forma en cómo se analizan las soluciones a los problemas sociales del país, en particular el de la violencia. El último repunte de asesinatos nos ha hecho pasar de 10 asesinatos diarios a 16, en cuestión de semanas y dejó el mes de marzo como el más violento de la historia reciente del país.

Cada vez que hay un repunte de violencia surgen voces de variadas tonalidades e ideologías exigiendo, por un lado mayor combate a la criminalidad, y por otro lado, como si fuera algo incompatible, mayor prevención de la violencia. En menor medida se concentran otras voces en el enfoque de rehabilitación, y unos pocos, hacen análisis integrales de las causas estructurales de la violencia para proponer invertir en medidas que cambien esos factores de riesgo en el largo plazo, como invertir en educación de calidad y ampliar su cobertura, reducir la desigualdad social y promover más creación de empleo e inversión privada.

Ahora bien, lo que nos interesa es que en el corto plazo se detenga la ola de asesinatos, independientemente de la visión de largo plazo que se quiera lograr. Resulta interesante que las voces de uno y otro bando terminan siempre en pleitos y disputas por demostrar quién tiene la razón entre: mayor combate frontal a la delincuencia y el enfoque de mayor inversión en prevención de la violencia.

Cuando hablamos de prevención de violencia, ésta tiene diferentes categorías: primaria, secundaria y terciaria. La primaria se refiere a trabajar con personas que aún no han cometido delitos pero se encuentran en zonas propensas a convertirse de alto riesgo; la secundaria, trabajar con personas que viven en entornos de alto riesgo por lo que los hace más propensos a cometer delitos, y la terciaria trabaja con las personas que ya se encuentran dentro de una prisión pagando una condena y que, por ende, se busca su rehabilitación.

La prevención de la violencia está más relacionada a una política social, mientras que el combate a la violencia está más relacionado a la aplicación del marco legal que nos garantiza nuestra convivencia ciudadana, nuestro derecho a la vida y a vivir en paz por medio del funcionamiento, fortalecimiento y eficaz labor de Ministerio Público, que está compuesto por la PNC, la Fiscalía General de la República, jueces y la Procuraduría General de la República.

Por lo tanto, debatir sobre si lo que debe primar es la prevención o el combate a la violencia en una época de crisis es totalmente estéril, ambos "juegos" se juegan en dos canchas diferentes (una social y la otra legal), por ende, ambas se deben llevar a cabo de manera paralela y con la intensidad que se requiera.

Ese debate estéril debemos llevarlo a un campo realmente productivo para el país, este sería preocuparnos sobre qué tipo de insumos y datos estadísticos están ocupando los creadores de programas de prevención de violencia y los creadores de políticas de combate al crimen, ya que de eso dependerá la calidad de las mismas, el impacto y uso eficiente de los pocos recursos disponibles en materia de seguridad.

*Economista.

@marlonmanzano_