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El presupuesto 2015

Hasta la más sencilla de las amas de casa sabe hacer un presupuesto, cuidándose de que "le cuadre". Tal vez desconoce el significado de la palabra presupuesto, pero cada mes, o cada semana, arranca una hoja de papel y detalla primero los ingresos: El sueldo de su marido y el suyo, y con suerte otra entradita de iguanas por las que ambos se rebuscan. Luego empieza la letanía de gastos: alquiler de casa, el súper, colegiaturas, agua, luz, teléfono y medicinas, y si alcanza la pita, un apartado para varios, extras o imprevistos. Y lo lee y lo repasa, y suma y vuelve a sumar, para que la columna del pisto que entra, no sea menor que la peligrosa de los pagos. Y si resulta que los gastos son mayores que los ingresos, empieza la dura tarea de recortar, porque sabe que los ingresos no aumentan automáticamente.

Otro es el panorama en la Asamblea. Cuando diputados de ARENA advirtieron que el Presupuesto 2015 está nuevamente desfinanciado, Francisco Merino declaró tranquilamente que "en el país todavía no hemos podido elaborar un presupuesto balanceado". Tremenda aberración que solamente se comprende porque tal vez el parlamentario nunca ha sido empleado, pues cualquier contador, de la más pequeña empresa que osara hacer semejante afirmación, inmediatamente sería despedido.

Enfrentamos otra vez la cruda realidad. En el presupuesto 2015 que el ministro Cáceres presentó a la Asamblea para su aprobación, los gastos superan en varios millones a los abultados ingresos, pues comparando las erogaciones del Estado en 2014, con lo presupuestado para el 2015, en los mismos rubros, la diferencia es notoria.

En 2014, subsidio al gas: $122.9 millones. Presupuesto 2015: $89.8 millones. En 2014, subsidio al transporte público: $39 millones. Presupuesto 2015: $35.8 millones. En 2014, subsidio a energía eléctrica: $173.7 millones. Presupuesto 2015: $105.2 millones. En 2014, devolución de IVA y Renta: $210.7 millones. Presupuesto 2015: $9.3 millones. Y como no se ha detallado la inversión en programas sociales, se requerirá un financiamiento extra de $1,200 millones.

Y aunque es evidente que los recursos presupuestados para 2015 no van a alcanzar, como ocurrió en 2014, habrá que recurrir a más préstamos, que llevarán la deuda a niveles nunca alcanzados, 61.5 % del PIB. Pero el ministro Cáceres se defiende: "El Gobierno de la República ha mandado un presupuesto equilibrado, tal como lo ordena la Constitución. (…) Y aunque es el sexto año que presento el presupuesto, siempre dicen que está desbalanceado, aunque siempre viene balanceado, porque ha tenido una rigurosa evaluación". Pero no explica por qué si el de 2014 estaba balanceado, antes de que el año termine, no hay para pagar proveedores, ni fondos para cumplirle a los maestros, ni para abastecer los hospitales de las necesidades mínimas, por lo que está pidiendo más préstamos. Y termina acusando a la ANEP de "no tener buena fe al decir que hay cosas que quedan fuera del presupuesto".

El FMLN no quiere escuchar las voces de prestigiosos economistas, ni de instituciones como Fusades, Funde y otros tanques de pensamiento, que reiteradamente advierten de la dramática situación de las finanzas públicas, de la necesidad de un pacto fiscal, de recortar gastos innecesarios y promover el ahorro. Lorena Peña y sus colegas viajarán a Washington para defender ante los organismos internacionales el trabajo de la Asamblea en la Comisión de Hacienda. Y aunque tanto el BID, el BM y el FMI están conscientes de nuestra grave situación financiera, estarán anuentes a otorgar más préstamos, porque cobrarán intereses mucho más altos, haciendo más sombrío el panorama financiero.

*Columnista de El Diario de Hoy.