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Presidente que se duerme se lo lleva la corriente

Al que gracias a Dios se fue, lo recordamos por rubias, Ferraris y por llegar tarde hasta al Vaticano.

Al actual, lo "memiamos" por pausado, porque no da pie con bola, por su sonrisa congelada y por dormirse a la par de Obama.

Corriendo íbamos a buena madrugada, cuando un chero que se desenvuelve entre jóvenes nos contaba que a SC, sus estudiantes le han puesto Doctor Z. Dr. por un chabeleado honoris causa que le dieron en la Nacional (sic), y Z por la más reciente metida de pata ante las cámaras del mundo en Panamá.

¡Es de sacarle el jugo a la suerte que el orden alfabético le da a El Salvador de sentarse a la derecha del tío Sam en las Cumbres de las Américas!

Pero, para lograrlo, se necesita al menos masticar el inglés, y nuestros últimos 3 presidentes, "mi no inglich".

El de turno quizás se tomó un calmante para soportar estar sentado a la derecha del imperio, y Morfeo se lo llevó a soñar con la utopía de un modelo fracasado.

Un sueño tan placentero, que ni cuenta se dio que hasta la isla con hueso más colorado, está doing business con el dólar que tanto necesita.

Lástima, pues culpa de Morfeo, el Dr. Z, en la cumbre no aprovechó para darle las gracias a Sam por extender la estadía legal de nuestros hermanos lejanos.

Ni para pintarle un panorama alentador de la franja costera, una vez concluida la inversión de los tan esperados fondos del milenio, cortesía de sus contribuyentes.

Tampoco aprovechó para hacerle ver la necesidad de asesoría y recursos para frenar a la muerte en su país.

Por el ZZZZZZZ, nuestro presidente parece no haberse dado cuenta que está bajando la marea roja latina.

Además del cuchi cuchi con Cuba, en Brasil Dilma se agarra con las uñas para no caer ante semejante escándalo de corrupción. En Argentina, la era Kirchner termina en diciembre. En Bolivia, Ecuador y El Salvador, la oposición ha afianzado más alcaldías y curules. En Venezuela, la diplomacia mundial le respira en la nuca a su non grato dictador, para que libere a los presos políticos.

No dudo que el Dr. Z, le insistió a Hugo, su canciller, que viera cómo hiciera, pero que lo sentara a la par del faro que lo ilumina.

Ahí se hubiera dado gusto babeando por el triunfo de la revolución en El Salvador; entregándole 25,000 firmas de salvadoreños pidiéndole al tío Sam que saque a Venezuela de su lista negra; enseñándole fotos de mares de salvadoreños marchando, obligados y engañados, por disque la vida la paz y la justicia.

Por el ZZZZZ, nuestro presidente parece no haberse dado cuenta que el petróleo entró en pánico, y que en Venezuela no hay ni papel higiénico.

Un camarón lloraba porque su mamá se fue a un coctel y nunca regresó. Otro se durmió y se lo llevó la corriente. ¡Pobrecitos!

Pero más pobrecitos los salvadoreños pues también se durmió nuestro presidente, y presidente que se duerme, más que la corriente, se lo lleva el tsunami, junto a todos nosotros.

Un tsunami adonde brota la corrupción y los mareros; adonde agoniza la economía y aumenta la pobreza.

Salú Lulú dicen los inversionistas, mejor me voy a Costa Rica, dicen los turistas.

¡Vete Morfeo! Necesitamos despertar para el rumbo del país enderezar y, de paso, poder decidir cuánto por el bus cobrar.

¡A la una, a las dos y a laaassss tres!, Aplaudámosle todos juntos así como le aplaudió Ecuador en Panamá.

Despierta profe despierta, mirá que ya amaneció, ya los pajaritos cantan, la luna ya se metió.

*Colaborador de El Diario de Hoy.