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Preguntas a los funcionarios

¿Por quÉ? Se necesitan funcionarios capaces. Las amas de casa, que somos expertas en manejar presupuestos equilibrados exigimos al gobierno dejar sus lujos y prebendas, a las que no tienen derecho, y usar correctamente los recursos del Estado

Las amas de casa, empleados, y el común de los mortales que constituimos la fuerza laboral que movemos la economía del país, tomamos nuestras decisiones en base al sentido común y a los principios y valores que practicamos. Por eso resulta tan difícil entender a los políticos y aceptar las absurdas explicaciones que dan a los gravísimos problemas del país, carentes totalmente de fundamento. Surgen interrogantes que exigen claras respuestas en vísperas de elecciones presidenciales, en que nos jugamos el futuro del país.

¿Por qué? El ministro Perdomo, acepta que un reo realizó miles de llamadas telefónicas desde un penal, mediante acceso a equipo tan sofisticado como para conectarse en una extensa teleconferencia con sus compinches de USA. Y luego suplique a las compañías telefónicas acepten autorregularse, para limitar la potencia de la señal en los centros penales. ¿Es lógico que la autoridad pida permiso a empresas privadas para prevenir el delito? ¿O que aisle a un marero protagonista de este insólito caso, que ha pedido protección porque siente amenazada su vida, cuando igual nos sentimos millones de ciudadanos inocentes?

¿Por qué? Los diputados van a aprobar otro presupuesto totalmente desfinanciado, en que los gastos superan en mucho los ingresos, y no incluye partidas como subsidios y contratos colectivos. Ya aprobaron el presupuesto de la Asamblea, 20 páginas, sin leer siquiera los detalles. El FMLN justifica que "los presupuestos siempre alcanzan, porque luego se hacen ajustes, y hay que ver de dónde se sacan los fondos", entendiéndose más préstamos millonarios, que nadie sabe cómo van a pagarse. El análisis de FUSADES sobre el desastroso presupuesto, pone en duda la capacidad de las autoridades del ramo, repitiéndose así la situación actual: no alcanzó el dinero.

¿Por qué? Todos los funcionarios alardean de transparencia, abominan la corrupción y prometen combatirla, pero los diputados se niegan a aprobar la Ley de Lavado de Dinero tan necesaria. El sentido común apunta que es para encubrir a algunos de sus colegas acusados de este delito, que todavía andan sueltos, y otros que ya guardan prisión.

¿Por qué? El profesor Sánchez Cerén pasó sin pena ni gloria por el MINED, quedó mal con los maestros y no invirtió el presupuesto asignado a su cartera en mejorar la calidad educativa de los salvadoreños, y hoy como candidato está derrochando los millones de ALBA para apantallar a los ingenuos, reparando escuelas, donando becas y computadoras, en discursos poco convincentes.

¿Por qué? El presidente Funes quiere dejar como legado de su administración, un decreto que obligue a futuros gobiernos a continuar con sus programas sociales, medidas populistas que han derrochado dinero, sin haber disminuido la pobreza ni favorecido a los más necesitados, sino han fomentado la haraganería. No le interesa, lo que todos hemos visto, que no son sostenibles.

¿Por qué? Siendo mandato constitucional que los funcionarios, especialmente presidente y vicepresidente de la República, sean ciudadanos de moralidad e instrucción notorias, las autoridades del TSE no lo han aplicado con funcionarios de recientes administraciones ni con los actuales candidatos. El comportamiento de los funcionarios debe ser ejemplar en cuanto a moralidad y buenas costumbres, pues la ética y los valores no pasan de moda.

Conclusión de los ciudadanos de la llanura, basada en el sentido común: Se necesitan funcionarios capaces. Las amas de casa, que somos expertas en manejar presupuestos equilibrados exigimos al gobierno dejar sus lujos y prebendas, a las que no tienen derecho, y usar correctamente los recursos del Estado que proceden de los impuestos que pagamos con nuestro trabajo.

*Columnista de El Diario de Hoy.