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El poschavismo

Ayer fueron los actos fúnebres de Hugo Chávez, a los cuales asistieron 30 jefes de Estado, su gabinete y miles de sus partidarios. La oposición venezolana ha venido actuando con la madurez política requerida tras la muerte del presidente de Venezuela, a pesar de sucesivos yerros cometidos por la actual cúpula chavista. Y es que considero importante saber diferenciar entre un ser humano y el proyecto político o las ideas en vida sostenidas. Por ello el pasado diciembre, como sobreviviente de cáncer que soy y como humano, escribí luego de la cuarta operación de Chávez en Cuba, que en caso de que estuviera llegando a su hora final mi deseo era que salvara su alma.

Dos cosas en particular, dice The Economist, fortalecieron la "Revolución Bolivariana" de Chávez. La primera fue su talento político, ya que actuaba y se comunicaba con naturalidad, manejándose como pez en el agua, algo de lo que está muy distante Maduro, y la segunda fue el boom sin precedentes, la gran bonanza derivada de los precios del petróleo recién llegado Chávez al Palacio de Miraflores. La paradoja es que queda Venezuela con la mayor inflación del Continente, alrededor de un 30%, con carestía de productos básicos en los supermercados y tiendas, y habiéndose quintuplicado la tasa de homicidios en los 14 años del chavismo.

Para la próxima contienda electoral ante Henrique Capriles Radonski, Nicolás Maduro llevará a su favor la emoción del momento en Venezuela con la muerte del caudillo y la tremenda maquinaria apoyada por la totalidad del aparato gubernamental en respaldo del Partido Socialista Unificado de Venezuela (PSUV). Es prematuro en este momento intentar proyectar al ganador de la elección presidencial en Venezuela, pues Capriles me parece a mí mucho mejor candidato que Maduro, en un país dividido y con polarización extrema. Pero de llegar a ganar Maduro le tocará intentar estabilizar la economía y lidiar con el fantasma de la división en su partido.

En todo caso, la influencia del chavismo, afirma la prestigiosa revista británica, ha venido disminuyendo desde mitad de la década pasada debido al crecimiento económico en América Latina, bueno seamos específicos, en países no alineados al chavismo: Chile, Perú, Colombia, Panamá, Brasil, países donde la democracia se consolida y sus economías son abiertas. Es decir, en aquellos países que se siguen las mismas políticas de las 20 naciones más industrializadas del planeta. Crecimiento económico en medio de la peor crisis de la economía mundial desde la Gran Depresión hace 80 años. Crecimiento económico es sinónimo de creación de empleos.

Incierta, muy incierta, me parece la época poschavista recién iniciada. No hay en el chavismo nadie que pueda sustituir a Chávez, haya gustado o no en vida su proyecto político. Ni Rafael Correa, tampoco Cristina Fernández de Kirchner, mucho menos Nicolás Maduro, Diosdado Cabello o Elías Jaua. Con toda la información que se ha hecho pública durante los últimos meses lo más probable es que el chavismo se empezará a desintegrar en el mediano plazo pero no por ello dejará de existir. Falta que ver qué pasará también con la "Revolución Bolivariana", exportada hacia el exterior con el apoyo de los petrodólares.

El tiempo nos dará muchas respuestas, iniciando con el resultado de la próxima elección presidencial Maduro/Capriles. Los ojos del mundo deberán estar más atentos que antes, en esta nueva época que hoy inicia.

*Director Editorial

de El Diario de Hoy.