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"Por ser niña, merece respeto"

Y como el viernes recién pasado se celebró el Día Internacional de la Niña, cantidad de mupis, vallas publicitarias y mantas destacaban la importancia de cuidar a las niñas, invirtiendo en becas para apoyar su educación. Según la Federación Internacional de Mujeres Universitarias, la inversión en las niñas es clave para el desarrollo, y su educación a nivel secundario el método más consistente para el crecimiento económico y la erradicación de la pobreza.

El especialista Rodrigo Bustos, director de país del Plan Internacional destacó que "una niña cuando logra cumplir con su educación, tomará decisiones informadas que le darán mayor igualdad y equidad y afectarán positivamente a su familia e hijos. Y que cuando logra cumplir su ciclo educativo a nivel de bachillerato, tiene altas probabilidades de salir del círculo generacional de la pobreza".

Lamenta el especialista que actualmente El Salvador tiene un 41% de niñas entre 15 y19 años fuera del sistema educativo, y un 31% de embarazos en niñas entre 10 y 19 años, afirmando que se requieren acciones diversas, como focalizar la inversión en educación.

¿Qué respuesta pueden dar a estas serias interrogantes los ministerios de Educación y Salud? Que han gastado millones en programas populistas y en reparto indiscriminado de anticonceptivos y preservativos, induciendo a los adolescentes al sexo seguro, como medida para evitar embarazos no deseados. Que los resultados han sido un aumento creciente de embarazos adolescentes, cuya primera consecuencia es la deserción escolar, por lo que muy pocas niñas logran completar el bachillerato, continuando la escalada de pobreza en que se han visto sometidas desde su infancia.

Las campañas publicitarias de este gobierno, parecen haber sido diseñadas para corromper y prostituir a las niñas. Promover el uso de preservativos; destacar la condición de homosexuales, lesbianas, travestis, como posibles opciones, y enormes vallas en la Zona Rosa y en el exterior de los buses, con un obscuro mensaje: "Viviendo el feminismo: Soy lesbiana porque me gusta y me da la gana".

Una falta de respeto para las niñas y un engaño respecto al concepto de feminismo, que relacionan con el lesbianismo, el amor libre y el aborto. El verdadero feminismo es el que lucha porque la mujer ocupe en la sociedad el lugar que verdaderamente le corresponde. Que tenga igualdad de oportunidades, que desee superarse a sí misma en el campo académico y profesional, para que pueda desempeñar a cabalidad su alta misión de esposa y madre. Es femenina la mujer que se siente orgullosa de ser mujer, sin pretender imitar ni someter al hombre. Que se siente guapa, admirada y respetada y puede ser ejemplo para las futuras generaciones, cuya educación y formación dependen en gran parte de ella.

Si el grupo de lesbianas que promueve esta publicidad pretende que se les respete para vivir el estilo de vida que hayan elegido, que lo mantengan en la intimidad, como su condición estomacal y otros padecimientos, que no tienen por qué ser del dominio público.

Es lamentable que prestigiosas agencias de publicidad, embajadas extranjeras y organismos de cooperación internacional desperdicien sus recursos en campañas degradantes, en lugar de apoyar programas de fortalecimiento de la familia, de evitar relaciones sexuales hasta terminar de estudiar, de la importancia de una pareja estable, para ayudar al engrandecimiento del país y terminar con la pobreza. La ausencia de valores morales que sufre El Salvador es consecuencia lógica de estas campañas dirigidas a pervertir a la mujer, con lo que se logra la sociedad enferma de crueldad y violencia que estamos soportando.

*Columnista de El Diario de Hoy.