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¿Por quién votaré?

Recientemente, en anuncio propagandístico, dos viejecitos alababan los logros (inexistentes y mentirosos) con que engaña Funes al pobre ingenuo pueblo. Esos viejitos --por supuesto pagados--, expresaban: "Cuando este presidente se vaya, quizás todos vamos a llorar". Ratifico personalmente esa predicción --sin el "quizás"--, porque sí, todos vamos a llorar ¡definitivamente!, por la humareda provocada por los cohetes que se van a reventar en toda la república, siendo esa gran "humazón" peor que la de cualquier explosión volcánica y nadie salvándose de tan feliz llorada.

Políticos con "personalidades raras", que hacen del rabioso insulto su fortaleza, posible reflejo de estabilidad emproblemada, jamás deberían ser presidentes porque terminan violando nuestra Constitución, cobijándose timorata e impunemente bajo las "naguas" de su inmunidad. Esto hace impúdicamente el Presidente Funes al realizar descarada campaña política como estamos viéndolo como activista, pidiendo votar por el FMLN y despotricando contra ARENA.

Igualmente, por su inestabilidad, tenemos el estancamiento de la inversión que ha conducido al país al peor caos económico jamás antes visto, que nos coloca, según los indicadores internacionales, en penúltimo lugar en crecimiento en Latinoamérica. Venezuela, el último. Usted señor, señora y jóvenes desempleados --que suman millares--, ustedes sí saben que la propaganda gubernamental de haber creado 100,000 empleos es una infame farsa. Uds. no están engañados; saben que la culpa de su desempleo es Funes, dado el temor provocado a inversionistas locales y extranjeros, con su eterna enfermiza confrontación contra su enemigo mortal, la empresa privada, único organismo generador de empleo en los países libres y democráticos del mundo.

Así, entre los partidos posibles de ganar, ¿votaría yo por el candidato que ha gritado a toda voz que su referente será el sistema comunista Siglo XXI venezolano; por quien en el pasado tuvo cercana amistad con las FARC, Chávez, Ortega y ahora Maduro --estos últimos autoerigidos presidentes perpetuos-; por quien ovacionó el ataque terrorista de las Torres Gemelas, donde murieron miles de personas, entre ellos muchos salvadoreños, además de celebrarlo con la quema de la bandera norteamericana? ¿Cómo votar por un candidato con semejante curriculum-vitae?

Y mencionando la corrupción ¿no es vergonzosamente corrupto pagar la millonaria publicidad del FMLN (¡populistamente falsa!) con dineros de Alba petróleos --dinero propiedad del pueblo venezolano--? ¿De dónde ahora la archimillonaria propaganda de Funes favoreciendo anticonstitucionalmente al FMLN, cuando antes no hubo dinero para camas en los hospitales, ni para medicinas, ni para techos en las escuelas? ¿Y de dónde los millones para la misma publicidad de Alba Petróleos, hasta con regalos de computadores que desvergonzadamente entrega el candidato efemelenista, cuando las escuelas ni siquiera poseen inodoros? ¿No todo viene de Alba Petróleos?

Así, como el aceite "3-en-1", Alba --visiblemente-- costea "3-en-1" la campaña del FMLN, aceitando las mentes salvadoreñas con las corroídas mentiras de este pésimo gobierno Funes.

Si no quieres el sistema comunista Siglo XXI, el matrimonio gay, el aborto, el incremento de las maras, más caos económico y más desempleo, rechaza al FMLN y vota por Norman Quijano, el único candidato --limpio de manos y del tenebroso pasado expuesto aquí, del candidato y gobierno efemelenista-- que puede sacar avante la patria y recuperarla de su perdición. Él, como gobernante alcalde, mostró ser un eximio honrado trabajador, que laborara para beneficiar la población limpiando y ordenando todo San Salvador, tal cual era su función. Ahora como candidato, complementándose como fórmula, con el excelente honorable abogado, René Portillo Cuadra, seguro custodio de la institucionalidad, harán el mejor gobierno.

* Columnista de El Diario de Hoy.