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¿Por qué enseñar Microsoft?

Desde los inicios de este gobierno se rumoraba que el Ministerio de Educación (MINED) daría el paso al uso del llamado software libre, descontinuando la alianza existente con Microsoft y sus programas Windows y Office. Cuando falta menos de un mes para que termine esta gestión, el MINED aparentemente ha girado instrucciones para que a partir del mes de junio se cambien dichos programas.

El Diario de Hoy reportó las declaraciones del director de un instituto nacional que aclaró que "hay una nueva orden, que a partir de junio ya no vamos a enseñar Microsoft Office, sino que vamos a enseñar sólo Linux, y hay otro programa nuevo. Ya el Ministerio no va a comprar licencias a Microsoft". Diez días quedan para que este gobierno entregue las instituciones, pero antes de retirarse quieren dejarnos esta herencia.

Es difícil comprender una decisión de este tipo cuando el costo de la licencia de Windows y Office para el sector educativo público es de apenas $2.50 por computadora en el programa de Microsoft "Alianza por la Educación". Dos dólares con cincuenta centavos. Estoy casi seguro que si el MINED no desea pagarlos, los centros educativos y los institutos nacionales preferirían dedicar algo de sus propios recursos para contar con los programas originales.

Obviamente Microsoft ha establecido estrategias comerciales para hacer difícil y hasta ilógico que las instituciones educativas públicas decidan no hacer uso de los programas que dominan la infraestructura tecnológica en las empresas y en los hogares. De hecho hace unos meses hubo predicciones que Microsoft comenzaría a perder el dominio claro que tiene del mercado con la aparición de los teléfonos inteligentes y las tabletas. Actualmente ya existen estos programas para muchas de estas plataformas, llevando a concluir que todavía no se puede presumir cuándo se terminará este dominio bien merecido.

Microsoft Office es un conjunto de aplicaciones con excelente nivel de desarrollo, integración y funcionalidad. Domina ampliamente el mercado y por lo tanto es preferible que los estudiantes sean expuestos a estos productos, que son de los que harán uso en la universidad y en el trabajo. EDGE, la empresa donde trabajo, representa en el país certificaciones internacionales de Microsoft y otras empresas de desarrollo de aplicaciones. Adicionalmente organizamos la Competencia Nacional de Microsoft Office que nos permite competir a nivel mundial con jóvenes de todo el planeta.

Las certificaciones están diseñadas para garantizar un conocimiento completo y un desarrollo amplio de habilidades en el uso de dichas aplicaciones. De hecho muchas universidades en el mundo otorgan créditos ante la presentación de tales certificaciones y convalidan materias de introducción a la informática. Todos los años en los meses de junio y julio atendemos jóvenes universitarios que estudian en el extranjero que aprovechan para certificarse por las ventajas que les ofrece un manejo experto de las aplicaciones y para conseguir los créditos universitarios.

He sido usuario de otras aplicaciones similares y he sufrido la falta de una compatibilidad al 100 % con los archivos generados por Microsoft Office. Es nadar contra corriente sin necesidad y desaprovechar una oferta tentadora. Adicionalmente no hay que olvidar que un riesgo grande del software libre es precisamente el soporte y la inversión social. Microsoft El Salvador ha invertido millones de dólares en promover el desarrollo del sector y fortalecer la enseñanza y el aprendizaje de la tecnología.

Si decidimos por el software libre que no tiene ni padre ni madre, ¿quién nos apoyará? ¿Quién invertirá en el país para acompañar y apalancar los esfuerzos del sector público y del sector privado? No hay duda que la mejor decisión es continuar con la alianza con Microsoft y aprovechar no sólo una de las mejores plataformas de aplicaciones del mundo, sino que una empresa que está dispuesta a continuar invirtiendo en el desarrollo humano de los salvadoreños. ¡Como que no hay mucho que pensar en esta decisión!

*Columnista de El Diario de Hoy.