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A #PonerleCoco

Entre tantos mensajes publicitarios, es difícil reconocer temas que sean clave para la decisión que debemos tomar los salvadoreños en pocos días. Todo lo malo se le achaca a los otros y todo lo bueno a uno. Se habla de corrupción, institucionalidad, transparencia, juego sucio, amaños, alianza con la empresa privada, seguridad, inclusión y exclusión. Tantos mensajes que a veces lo aturden a uno y ya no se sabe qué pensar. Ha habido malas actuaciones de funcionarios públicos de diversos partidos políticos y debemos luchar porque no se nos olvide y votar tomando en cuenta la historia y el presente.

Por eso es importante detenerse y #PonerleCoco a las situaciones y a los mensajes. El presidente Funes habla continuamente de los $10 millones del ex presidente Flores y con razón, pero ya nunca aclaró qué pasó con los $3 millones que le donaron, regalaron o prestaron a él o a su partido. Es triste ver estos espectáculos. Hasta el ministro de Hacienda salió dando declaraciones gratuitas, cuando lo único que tenía que hacer era permitir que el FMLN mostrara el recibo de donación. Documento en original y asunto saldado, pero no hay transparencia.

¿Recuerdan cuando el presidente Funes ordenó que funcionarios de CEL se regresaran de España por viajar con excesivos viáticos, a pesar de contar con la aprobación de la junta directiva de esa institución? ¿Excesivos viáticos? Y del presidente no podremos saber cuánto ha gastado en sus viajes por haberlo considerado secreto de Estado hasta el año 2017. ¿Escucharon Uds. aclaraciones de su parte por haber viajado en un jet privado siendo funcionario público? Dádivas son las que se reciben gratuitamente. Y todos parecen tener techo de vidrio.

No se vale todo el esfuerzo para convertirse en referente de una nueva forma de hacer política, cuando estos han estado orientados a dañar y debilitar únicamente a los contrincantes políticos. Lo que pide la Ley de acceso a la información pública es que, de los viajes internacionales financiados con fondos públicos, se detalle el nombre de los funcionarios, el destino, el objetivo, el valor de los tiquetes, los viáticos asignados y cualquier otro gasto. ¿Cómo eso puede poner en riesgo la seguridad nacional? Lo que pone en riesgo es la paciencia de los ciudadanos, aunque sigamos dándole al presidente un alto nivel de aprobación. ¿Seremos ciegos?

Recientemente salió el alcalde Nayib Bukele en un anuncio de apoyo al FMLN implicando que la inclusión es un privilegio exclusivo de la izquierda política. ¡Nada qué ver! No hay que ser de izquierda para poder promover políticas incluyentes en el país. De hecho buena parte de lo que hemos logrado en los últimos 30 años en el área educativa es gracias a los gobiernos de ARENA. Fueron liderazgos diferentes en el MINED los que permitieron mejorar sustancialmente la cobertura. Durante el gobierno del presidente Saca dio inicio un programa de fortalecimiento de la economía familiar en municipios con altos niveles de pobreza, que ayudó a aumentar cobertura y a disminuir deserción. No es territorio exclusivo de la izquierda la inclusión. De hecho debiera ser requisito de cualquiera que deseara gobernar este país demostrar que en su vida y que en sus planteamientos la inclusión es más que relevante, es fundamental. Nadie que no esté dispuesto a velar por todos tiene derecho a gobernar este país.

Y dentro de todos se incluye por supuesto a la empresa privada. No se vale acusar de exclusión a los que desean incluir también a los que no son pobres. No se vale acusar de exclusión a los que desean que las soluciones sean para todos. No se es incluyente ignorando a sectores de nuestro país. Si comenzamos a pensar que este país es sólo para algunos, habremos perdido antes de terminar esta batalla contra el subdesarrollo y la pobreza. Todos entonces a #PonerleCoco.

*Columnista de El Diario de Hoy.