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La polémica del fin de campaña

Apocos días para la elección del 2 de febrero la polémica se hace presente otra vez. Lo habitual en las campañas políticas es que "bombas noticiosas" como la de esta semana, a tan corto tiempo para la elección, se vuelvan noticias de un día o dos. En esta oportunidad el tema parece que se prolongará por ser la inseguridad la preocupación número uno para los salvadoreños y por haber dejado desde un inicio dudas la tregua, y más preguntas que respuestas. Pasará a corto plazo la elección --primera, segunda vuelta-- pero subsistirá la problemática por el sentir de angustia de los salvadoreños por la inseguridad en que vivimos; toda una "papa caliente" que deberá buscar resolver el próximo gobierno.

En cuanto a la denuncia de los dos diputados de ARENA de que habría sido el gobierno el que negoció la tregua con los cabecillas de las pandillas, revelando dónde podían encontrarse grabaciones ante la Fiscalía de funcionarios y ex funcionarios del aparato de seguridad gubernamental vinculados a los penales, natural y lógica me ha parecido la posición de la FGR de que está dando por iniciada una investigación sobre cómo salieron a la luz pública las grabaciones. Es lo que le compete hacer. El Ejecutivo, por su parte, negó la autenticidad de las dos cartas que mostraron los diputados, así como que pactó y financió la tregua, minimizando lo declarado por dos de sus ex funcionarios.

El FMLN calificó ayer la denuncia de ARENA de "campaña sucia", mientras ARENA continúa a fondo con el tema de la inseguridad. Y es que tras el drama humano que representa la pérdida de vidas, que es el bien supremo que por sobre todo hay que respetar, la seguridad es la piedra angular del bienestar general de la nación. Sin seguridad, tanto física como también jurídica, no hay inversión. Sin inversión no llegará la generación de nuevos puestos de trabajo, que es lo que tanto requiere nuestro país. O para decirlo en otras palabras, no llegará el crecimiento económico que se requiere de no disminuirse los homicidios, las extorsiones y otros delitos que tanto afectan a la ciudadanía.

Desde mi punto de vista, creo en que la solución a esta problemática deberá ser de carácter integrado, fomentando el deporte y sanos hábitos de esparcimiento para los segmentos poblacionales en riesgo; que se le tienda la mano de la oportunidad de rehabilitación a aquellos que han caído en las adicciones pero que desean salir de ahí, que es donde siento que deberán continuarse involucrando las iglesias y profesionales en la materia, y en el poder coercitivo del Estado para quienes delinquen. Creo a su vez en los grandes gestos, de cara al país eso sí, para incorporar en la búsqueda de la solución de esta problemática a cuantos salvadoreños sea posible incorporar.

Reventó este tema al final de esta campaña pero no por ello deja de ser relevante; que cada quien que juzgue lo que está saliendo a la luz pública en esta encendida polémica. Mas allá de la elección, primera, segunda vuelta, el tema llegó para quedarse, cómo habría de ser en otra forma si es el problema número uno para los salvadoreños y el que prioritariamente deberá buscar resolver el nuevo gobierno desde el día en que resulte electo. Por el momento que cada quien tome su propia decisión.