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Poderosa ayuda para drogadictos

Después que un grupo de feligreses de la parroquia "Corazón de María" resolvieran ayudar a los más necesitados, nace en 1989 "Fundación Carisma", con la Dra. Guadalupe de Calles como presidenta y doña Norma de Kury como vice-presidenta.

Esta fundación primeramente creó la Clínica Corazón de María para enfermos desposeídos, brindando asistencia médica, odontológica, sicológica y espiritual. Pero en 1992 se instituye su más ambiciosa empresa, la recuperación del individuo sumido en la drogadicción, emergiendo así "Hogar Crea" --siglas "CREA": Casa de Reeducación de Adictos--. Este hogar fue fundado originalmente en Puerto Rico en 1965 por Juan García Ríos, que padeció la drogadicción y quien establece un taller estructurado de crecimiento y reeducación del carácter, basado en la teoría de desarrollo psicosocial de la personalidad del psicoanalista Eric Ericsson.

El programa del tratamiento sería largo de exponer en este espacio, pudiendo únicamente explicar que éste funciona mediante fases, con extraordinarios resultados evidenciados seguidamente con un testimonio, entre todos los abundantes que exitosamente finalizan este taller.

En reciente graduación de "Hogares Crea", un joven ex-adicto de 32 años expuso su historia. Desde muy pequeño fumaba colillas de cigarrillos que encontraba. Luego en la escuela, en 3er y 4° grados ya fumaba marihuana e inhalaba thinner. Por su comportamiento llamaban a su madre continuamente. Fue expulsado de varias escuelas de su ciudad, Soyapango.

Cuando llegó a 9° grado consumía toda clase de drogas como diasepán, pega, thinner, alcohol, marihuana, cocaína. Nadie daba cinco por él y creían imposible que llegase hasta el 9° grado, pues por años solamente pasó borracho.

Tampoco creían que se bachillerara, pero lo hizo en la promoción 99-2001. Obviamente, dentro de sí, él sabía que estaba arruinando su vida con las drogas y hacía algunos esfuerzos por superarse, pero aquellas lo dominaban.

Entró a la universidad y estudió biología por 3 años, tratando de mejorarse sólo fumando marihuana. Pero allí se involucró en movimientos sociales y las drogas fueron tomando control de él nuevamente, siendo el crack su total destrucción.

Trabajaba algunas veces gastando sus honorarios en drogas. Luego empezó a robarle a su familia en su propia casa. Después atracaba a otras personas en la calle, terminando en la cárcel varias veces. Trataron de matarlo vendedores de droga a quienes robó. Tocó fondo llegando al delirium tremens, comía de la basura e intentó suicidarse. Aunque podía regresar a su casa, sentía vergüenza.

Su madre y su hermano habían buscado información en "Hogar Crea" y querían ayudarlo. Finalmente aceptó ese auxilio cuando se sintió acabado. Ellos lo llevaron e internaron en ese grandioso lugar de ayuda.

Al principio fue difícil. Lo más duro, dice, fue la desintoxicación, logrando irse recuperando mediante el tratamiento y la terapia espiritual. Terminó los 21 meses de tratamiento.

Al insertarse nuevamente a la sociedad, empezó su nueva vida dando charlas antidrogas en el vice-Ministerio de Transporte, para conductores temerarios y para reeducación vial.

Posteriormente fue certificado como psicoterapeuta en adicciones y se independizó, se casó, tiene un bebé de 6 meses, siendo ahora luz para personas sumidas en la oscura vorágine de las drogas. Da terapia a jóvenes que se reúnen en la Iglesia de su localidad.

Testimonios así son satisfacción y orgullo de la triunfante noble labor de "Hogares Crea", que tendrá su cena anual para recaudar fondos, el jueves 5 de septiembre, en el Hotel Presidente. Colaborémosle.

* Columnista de El Diario de Hoy.