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Petróleo: ¿Enfrentamos una nueva turbulencia?

Durante octubre los precios del petróleo (WTI) han caído abruptamente. La tendencia reporta como último precio US$81.84 por barril; con el mayor descenso en más de dos años.

Los factores detrás de esta caída incluyen debilidad de la demanda, un exceso de oferta y el hecho de que muchos grandes productores del Medio Oriente son renuentes a reducir producción.

Exceso de oferta en el mercado petrolero. Países como Libia, después de mantener gran parte de la producción alrededor de 200,000 barriles por día (bpd) durante este año, ha saltado a unos 700,000 bpd desde mediados de junio. Estados Unidos ha continuado su expansión de producción de petróleo, con las últimas cifras de la Agencia de Información de Energía se estima que ésta ha aumentado en alrededor de 300,000 bpd desde principios de agosto y en Irak ha experimentado incrementos similares. Rusia, Angola y Nigeria también han visto marcados aumentos en su producción. Si bien la mayor parte de los recientes aumentos de producción son medidas excepcionales, sólo América del Norte podría añadir 1, 000,000 a 1, 500,000 barriles de producción a finales del próximo año.

La reducción de precios del petróleo a nivel mundial plantea desafíos a varios productores de la OPEP, y esos desafíos pueden recaer negativamente y de manera especial en Rusia y Venezuela. Mientras que algunos expertos sugieren que la OPEP terminará reduciendo sus metas de producción, puede que ésta no tenga la capacidad o la unidad de sus miembros para coordinar una contracción suficientemente significativa para hacer frente a las tendencias a la baja del precio y lograr niveles más deseables para el cartel, por encima de 100 dólares el barril. Si los precios vuelven a ese nivel en el futuro cercano, es poco probable que tenga que ver a las acciones que OPEP realice.

Venezuela se verá afectada por este descenso en los precios del petróleo. Oficialmente, Caracas establece el presupuesto de Gobierno con una meta baja de unos US$ 60 por barril de petróleo, un artificio ideado en la administración Chávez. De esta manera el exceso de los ingresos pueden entonces ser canalizado a otros rubros para cubrir los gastos fuera de presupuesto y satisfacer a sus clientes políticos.

Venezuela está en una situación financiera grave, necesitando precios del petróleo tal vez de hasta US$110 por barril para cubrir los gastos de Gobierno, tanto dentro como fuera de sus finanzas oficiales.

La persistencia de bajos precios del crudo dificultarían la capacidad de maniobra de Caracas para financiar sus importaciones, presionando a los funcionarios del Gobierno a tomar en serio la necesidad de vender activos en el extranjero (v.g. CITGO, con tres refinerías y cerca de 6,000 estaciones de servicio en Estados Unidos) y liquidar reservas de oro del Banco Central, o la oferta en términos más atractivos de los préstamos para negocios petroleros con los chinos, aunque Beijing ha mostrado recientemente resistencia sobre este tema. Si los precios del petróleo se mantienen bajos por un período prolongado, Caracas también podría verse obligado a replantear sus acuerdos bonancibles con Cuba o recortar programas en Petrocaribe.

A pesar de estos aumentos notables en la producción, la lenta demanda europea y asiática ha mostrado ser igual de importante para explicar el nivel reportado de los precios del petróleo este octubre. Mientras que la demanda de China seguirá creciendo, la demanda en los países desarrollados se mantendrá sin crecimiento, como se ha observado durante un buen tiempo. A estos factores se suma la preocupación del vaticinio de que si se deja sin control la oferta, los precios del petróleo se mantendrán entre US$90 y US$100 por buen tiempo.

* Colaborador de El Diario de Hoy.

resmahan@hotmail.com