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Peticiones y ruegos

Como la mayor parte de los salvadoreños somos cristianos, pienso que muy bueno sería que cada uno desde su creencia en su iglesia o lugar de congregación pida y ruegue a Dios y a todos los santos porque nuestro país pueda seguir adelante en un camino abierto de desarrollo económico y de sana competencia en lo político, lo industrial, lo tecnológico, la educación y lo científico.

Supongo que si hiciéramos una encuesta y preguntáramos a los cristianos qué incluirían en sus plegarias, una gran mayoría coincidirían en rogar por las diez siguientes buenaventuras:

1. Que hoy tengamos un día en paz y alegría. 2. Que nos mantengamos unidos en sacar este país adelante. 3. Que Dios ilumine a los responsables de los sectores dirigentes para encontrar soluciones viables para reducir la delincuencia. 4. Que los que pueden y dirigen el país desde sus responsabilidades y cargos se unan para convertir a El Salvador en un buen ejemplo como país para el mundo. 5. Que la economía se revitalice, con más razón este año que bajaron los precios de los combustibles. 6. Que se creen suficientes puestos de trabajo para que la gente no dependa ni aprenda a vivir de los subsidios. 7. Que los jóvenes aprendan a querer a su país y no quieran incondicionalmente emigrar a Estados Unidos y la Comunidad Europea. 8. Que los que se dedican a la política se concentren más en sus compromisos con los electores que en sus intereses partidarios y particulares. 9. Que todos los políticos que argumentan los valores y principios cristianos, de verdad actúen como dicen, siguiendo el ejemplo de Jesucristo y sean como él en su estadía en la tierra: respetuosos de Dios y de la Iglesia, sinceros, honrados y austeros. 10. Que todos los salvadoreños nos sintamos orgullosos de serlo, amemos a nuestro país y respetemos las leyes de convivencia, seamos responsables en nuestro trabajo, para que no vivamos más entre el miedo y la inseguridad.

Seguramente el lector piensa en otras buenaventuras, pero yo creo que con estas diez, daremos un salto cualitativo como personas y como país.

Pues sí, no perdamos las esperanzas que las plegarias se cumplan y que Dios y todos los santos nos ayuden a salir de este atolladero y ser un mejor país, con mejores maestros y alumnos interesados en aprender, con autoridades que ejerzan su autoridad y empresarios que inviertan y conviertan este país en una fuente de calidad de vida para sus habitantes.

Disfrute el día y la fiesta.

*Ingeniero.

Columnista de El Diario de Hoy.

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