Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

¿Perversidad, ignorancia, prepotencia o todo junto? No lo sé

Informar sobre la violencia y la inseguridad en el país no es fácil; no solo se trata de dar cuenta de las decenas de asesinados, ni mucho menos los altos índices de extorsiones y robos... se busca encontrar las causas. Esto es difícil

Esta semana un equipo de periodistas viajó a la zona protegida de El Imposible para hacer una serie de reportajes sobre la zona; no lo lograron, entre otras cuestiones, porque las autoridades piden permisos especiales a los periodistas, deben solicitarse por correo electrónico, dar los nombres de quienes harán el reportaje, el número de DUI de cada uno, la placa del automóvil en que viajan… y, por supuesto, con tiempo. Me imagino que para leer el correo, averiguar de quién se trata y qué pretenden hacer… Además, dijeron los empleados de Medio Ambiente que para poder hacer fotos debían pagar $25, porque el Ministerio de Hacienda ha establecido esa tarifa para “fotografía comercial”… En síntesis, los periodistas están esperando que las autoridades de Medio Ambiente “den la autorización” para visitar la zona y hacer el reportaje.

Probablemente esto sea una minucia que no va más allá de que un funcionario de cuarta categoría “quiere hacerse sentir y ejercer el poder”, porque no quiero pensar que la flamante Ministra tenga entre ceja y ceja a periodistas o medios de comunicación como El Diario de Hoy al punto de impedirles o ponerles cortapisas para hacer su trabajo.

Lo que sí me parece más grave es la carta, firmada por el Jefe del Departamento de Investigaciones de DIN DSSC, a la Fiscalía General de la República, de fecha 23 de diciembre de 2015, donde “se solicita (al Fiscal General en funciones) girar instrucciones a donde corresponda a fin de aperturar caso por Apología de Actos de Terrorismo, amparándonos en el artículo 8 de la Sentencia 22-2000/42-2007/89-2007/96-2007, de la Honorable Corte Suprema de Justicia y así contar con la dirección funcional al respecto”.

En pocas palabras, el centellante Inspector Jefe acusa a los periodistas de El Diario de Hoy de hacer “Apología de Actos de Terrorismo” porque en una serie de publicaciones se da a conocer la presencia y, en algunos casos, el control que ejercen las pandillas en diversas zonas de la capital.

“En dichas publicaciones, - dice el que está al mando de las investigaciones de la Policía -, se da a conocer un control total de la ciudad capital por parte de estos grupos criminales magnificando su presencia lo que provoca, temor o terror en la población que accede a este tipo de noticias a nivel nacional e internacional…”. Probablemente lo que más molesta al policía investigador es que estas publicaciones “dejan en entredicho la labor que la Fiscalía General de la República y la Policía Nacional Civil, realiza en la esfera preventiva y represiva del delito”.

Vamos por partes. Al igual que con la funcionaria del Medio Ambiente, quiero creer que la carta del policía es una iniciativa “particular”, no es más que un exabrupto o “exceso de fuerza” de un funcionario de poca monta; me niego a creer que las principales autoridades de la PNC quieran coartar la libertad de prensa, evitar el libre juego de la información y limitar a los medios de comunicación al informar sobre los temas de inseguridad y violencia que padece el país.

No creo que sea una política expresa de la PNC el negar información, mucho menos rebuscar argumentos, como acusar a los periodistas de hacer apología del terrorismo, por informar sobre la presencia territorial a nivel nacional de los pandilleros.

Este hecho de un jefe policial es más grave que la medida de Medio Ambiente al negar el acceso de los periodistas a la zona protegida de Montecristo, pero también es una minucia, y esto sí es preocupante de fondo: que los policías no estén enfocados en lo que realmente preocupa a los salvadoreños. 

Me explico. El punto no es si hubo o no apología del terrorismo por una serie de informes publicados por El Diario de Hoy; la cuestión de fondo es si realmente los pandilleros tienen presencia e incluso control en muchas más zonas del territorio nacional y generan inseguridad, desconfianza y temor o terror entre los ciudadanos que a diario tienen que convivir con el crimen, con la extorsión, con el robo y hurto… ¿Qué hacer para detener la vorágine de violencia que padece nuestro país? ¿Qué hacer para detener la ola de criminalidad?... ¡Están creciendo el poder de presencia e incluso de control de las pandillas en las diversas zonas geográficas del país?... ¿Quiénes son los muertos diarios?... son pandilleros, son personas particulares que mueren en fuego cruzado o son pandilleros que están siendo “exterminados” por grupos armados, incluso por posibles agentes de seguridad…

Estas son las preguntas que requieren, no solo investigación sino respuesta contundente, señor Jefe del Departamento de Investigaciones DIN DSSC... lo de la apología, eso son excusas ante la incapacidad para responder a los problemas que de veras preocupan a los salvadoreños.


*Editor Jefe de El Diario de Hoy.
ricardo.chacon@eldiariodehoy.com