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¿Pensiones y ahorros en colones? Aspiración o amenaza

La recaudación no garantiza el crecimiento económico, hay que considerar la eficiencia en el uso racional del gasto. Por ello la importancia del rendimiento de cuentas y la transparencia del gasto público.

El inseparable binomio entre economía y política se agita cuando se percibe que existen ambigüedades en el rumbo. Se escuchan cada vez más y más voces que piden al gobierno la certidumbre necesaria para que la inversión se realice; ya que sin certidumbre, ningún tipo de endeudamiento va a ser sostenible. Y aunque pongamos todo nuestro esfuerzo, en medio de inseguridad, no se puede visualizar bienestar. 

Las advertencias de cambiar la política monetaria, preocupan y pueden generar pánico, volviendo más difícil el manejo del sistema financiero. A  esto nos referimos cuando hablamos de ambigüedades en el rumbo del país, cuando se escuchan amenazas de altos funcionarios con declaraciones públicas de que “si no se hace la reforma a las pensiones, lo primero que se puede caer es la dolarización (…), porque eso está unido a todo el tema de la capacidad de pago del país si en determinado momento el país no tiene condiciones para pagar, porque son volúmenes demasiado crecientes, demasiado grandes y que están creciendo de manera acelerada, al caer en un impago el país puede tener dificultades mayores”.

Con esa declaración queda claro que estamos llegando al punto en que el gobierno ya no será capaz de pedir prestado en condiciones favorables, a tasas bajas y a largo plazo. Cuanto más nos tardemos en controlar el déficit fiscal, menos opciones vamos a encontrar. Y éstas van a ser más dolorosas para lograr la estabilidad. Ningún país puede soportar un déficit de la dimensión que El Salvador está ejecutando, sobre todo, por las condiciones que lo conforman, un creciente endeudamiento y serios desequilibrios.
 
Ante los resultados desestabilizadores de estas posiciones oficiales, preocupa que aquellos que conducen el barco, que tienen en sus manos el timón, la responsabilidad, generen un clima discrepante innecesario en una realidad difícil.

La dolarización se ejecutó con el objetivo de proteger la economía ante Gobiernos populistas e irresponsables. Administraciones posteriores habrían abusado de la moneda nacional. Eliminar la dolarización implica imprimir colones. El riesgo cada vez más inminente, es que se haría sin respaldo. El tipo de cambio se dispararía y la inflación sería incontrolable, afectando la producción, las importaciones y el abastecimiento.

Imprimir dinero adicional a la masa monetaria de equilibrio aumentaría la liquidez del Gobierno en primera instancia. Con colones se pagaría salarios a empleados públicos y las deudas locales con proveedores. Esto generaría demanda agregada sobre la base de moneda inorgánica, la inflación sería inevitable. Esa masa monetaria no correspondería a incremento real de producción. El dólar es respaldado por la economía estadounidense, una moneda salvadoreña nacería devaluada en las condiciones actuales.

Esa inflación a resultas de una capacidad de pago del Ejecutivo sobre la base de moneda inorgánica, es prácticamente un impuesto altamente regresivo. Sin control legislativo, ya que la decisión de devaluación queda en manos de pocos políticos.
 
Ningún sistema de pensiones manejado por el Gobierno ha servido. Ni tiene el Gobierno como pagar hoy la deuda previsional y nada puede dar confianza que en un futuro honrará una carga mayor.
 
La recaudación no garantiza el crecimiento económico, hay que considerar la eficiencia en el uso racional del gasto. Por ello la importancia del rendimiento de cuentas y la transparencia del gasto público.

Como decisión de Estado y con visión de país, el gasto debe priorizarse a cinco áreas: Educación, Salud, Seguridad, Infraestructura e innovación tecnológica. Para lograr el progreso deseado es necesario implementar además una reforma que mejore la gestión institucional, que permita un avance sustancial en la eficiencia y calidad de los servicios públicos que se prestan.
 


*Colaborador de El Diario de Hoy.
resmahan@hotmail.com