Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Pausa

Por favor, haga una pausa. En los próximos meses, usted tiene la oportunidad de preguntar a sus élites políticas qué quieren hacer con su país y sus élites políticas tienen la oportunidad de maquillar propaganda, repetir insultos y desviar la atención en vez de responder sus preguntas. El Salvador entra a un ciclo político especial: tres años sin elecciones. En estos ciclos se han tomado decisiones importantes como impuestos, privatizaciones, acuerdos de paz, más privatizaciones, más impuestos, dolarización, soldados en el extranjero, leyes antipandillas, más impuestos, soldados en la calle, más leyes antipandillas, decretos madrugados y vergonzosos, más impuestos… Y aunque lo más visible en estas campañas suele ser la contienda por la alcaldía de San Salvador, lo más relevante para el país entero es lo que sucederá en ese edificio donde se toman decisiones que afectan su vida y la de su familia, la Asamblea Legislativa.

¿Por qué el partido en el gobierno no insertó rostros diferentes entre sus candidaturas a diputados pero sí colocó a un candidato "popular" a alcalde capitalino? Porque hay varias preguntas que el partido en el gobierno todavía no ha contestado y prefiere que la atención se centre en San Salvador. Primero, ¿qué quieren hacer con las pensiones? Nadie lo sabe porque se comprometieron a definir un estudio acerca del "sistema mixto de pensiones" que desean implementar y que debió haberse definido a inicios de septiembre de este año (página 63 del programa de gobierno). Segundo, ¿qué quieren hacer con la factura de combustible? Nadie lo sabe porque cualquier cuestionamiento sobre el rol de Alba Petróleos en la política salvadoreña o sobre las consecuencias de ingresar a Petrocaribe es recibido con la descalificación habitual: "usted responde a la oligarquía"; como si los que se benefician del combustible venezolano no habitaran en suntuosas mansiones. Tercero, ¿qué quieren hacer con las finanzas públicas? Nadie lo sabe porque aprueban presupuestos mentirosos sin la deuda que los salvadoreños, sus hijos y sus nietos aún no nacidos deberán pagar finalmente.

Asimismo, el partido en el gobierno y los demás partidos con representación legislativa no han respondido quiénes son sus asesores y a cuánto asciende el salario público que estos reciben. Tampoco han explicado por qué insisten en blindarse al nombrar funcionarios por cuotas partidarias o al esconder quiénes son sus financistas. Y tampoco han anunciado cuándo reintegrarán el dinero de tanta fiestas innecesarias, de tantos regalos innecesarios y de tantos viajes en asientos de cuero también innecesarios. Y ni hablar de los proyectos de ley engavetados y los compromisos pendientes…

La elección de 2015 es una excelente oportunidad para elegir gente honesta, competente y cuya trayectoria y buena voluntad la aleja de la forma tradicional de hacer política, o dicho de otra manera, de la forma tradicional de mantener al país en el subdesarrollo. No se deje llevar a la zona segura de los políticos con sus discursos: si tiene preguntas, hágalas; si se hacen los sordos, grítelas; si no recibe respuestas, exíjalas. De usted depende. Gracias por su pausa.

*Colaborador de El Diario de Hoy.

@guillermo_mc_