Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Paternidad irresponsable

Las frases "célebres" de cierto abogado defensor han causado una importante reacción en la sociedad, lo cual es comprensible. Sin embargo, lo que me motivó a escribir este artículo fue el récord de muertes en lo que va del año 2015, las cuales en su mayoría están atribuidas a las maras. Al analizar sobre las múltiples causas de la proliferación de las maras, no puedo dejar de pensar, que la ausencia del padre en las vidas de los mareros es un factor determinante. Lo que quiero proponer es que hay un problema social que ha estado flagelando a las familias salvadoreñas y este es la paternidad irresponsable.

Desde hace mucho tiempo he pensado que una de las raíces de nuestra profunda crisis social, la cual nos tiene sumidos en los niveles de violencia actuales, sin duda tiene que ver con la paternidad irresponsable. Estoy seguro que parte de esta endemia, tiene que ver con el bajo nivel de educación, sin embargo la paternidad irresponsable la vemos en todos los niveles socioeconómicos, lo cual es atribuible a la "cultura" machista que se transmite de generación en generación.

El alcoholismo, otra de nuestras plagas, es un factor critico en el ciclo destructivo de la paternidad irresponsable. Muchos piensan que paternidad irresponsable es tener hijos fuera del matrimonio, lo cual sin duda lo es, pero quiero referirme a un concepto más amplio del fenómeno. La paternidad tiene que ver con concebir hijos, pero también implica la participación del padre en su desarrollo, por medio de una presencia que provea el entorno adecuado, para que tengan una evolución física y emocional que convierta a los hijos en ciudadanos de bien.

En el pasado, y aun hoy en día, el rol del padre ha sido concebido como proveedor, por lo que el padre que aporta económicamente al hogar, es muchas veces considerado como padre "responsable". El simple hecho de proveer económicamente al hogar, no puede ser considerado como el indicador clave para medir la responsabilidad de un padre. Al ver que cada día más mujeres toman mayor protagonismo como proveedoras económicas, se hace evidente que un rol de una sola dimensión, es limitado para definir el nivel de responsabilidad de los padres.

Un padre responsable no solo le da su apellido y reconoce a sus hijos, lo cual es lo mínimo esperado desde el punto de vista legal, si no también está presente en todas las etapas del desarrollo de sus hijos. Muchos padres en el afán de proveer a sus familias, se dedican a trabajar a costa de estar completamente ausentes. Algunos piensan que compensando con dinero pueden resarcir su ausencia. La peor combinación, es cuando el padre es alcohólico, y con dinero no solo trata de compensar su ausencia en el hogar, si no también su adicción le hace insoportable en los pocos momentos que se encuentra en casa.

Hay estudios que establecen que la paternidad irresponsable debe ser medida y atacada desde las políticas públicas. Sin embargo, este tema ha estado muy lejos de la agenda de los políticos. Dentro de los diputados electos para el periodo 2015-2018 tenemos caras nuevas que están formando su agenda para los próximos tres años, también hay grupos como el Grupo Parlamentario de Mujeres, que a pesar de sus diferencias políticas, se muestran unidas en puntos de interés común, y en esta ocasión tienen el 32% de los votos de la Asamblea. ¿Alguien de los antes mencionados tendrá la visión de defender a nuestros niños, mujeres, familias y sociedad? Se requiere de interés genuino, dedicación e investigación del tema para revisar la legislación existente, la aplicación de la misma y proponer reformas necesarias para combatir la paternidad irresponsable.

Estoy seguro que visitando la procuraduría, juzgados de familia, y demás instancias en donde se vive la triste realidad, tendrán elementos de juicio para proponer reformas integrales que permitan atacar la paternidad irresponsable. Sin duda, después de hacer las reformas (incluyendo educativas), se necesitarán más recursos para garantizar la ejecución de la ley, sin embargo, esa asignación presupuestaria puede financiarse con las medidas de austeridad (viajes, banquetes, asesores, carros, etc.) que la misma Asamblea puede autoimponerse con tal de combatir la paternidad irresponsable.

*Colaborador de El Diario de Hoy. @luis_portillo