Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Partido a partido

Diego Pablo Simeone es el hombre del momento. Y lo es no sólo por haber ganado la Liga Española de una manera espectacular, haber llegado a la final de la liga de campeones de Europa, sino por su enorme presencia y talante parado en la línea del campo y por su filosofía de ir partido a partido.

Muy lejos de los millonarios presupuestos del Real Madrid y el Barcelona, con sus Ronaldos, Messis, Bales y Neymars, el equipo del "Cholo", como le dicen al entrenador argentino, rompió el "bipartidismo" en el que se había convertido esa liga en los últimos años. Ninguno de los hoy campeones hace cosas extraordinarias como los futbolistas ya mencionados, pero juegan cada minuto de juego como si en ello se le fuera el alma, la vida y el corazón.

No hay pelota repartida que no disputen con fiereza. No bajan los brazos si en los primeros minutos les cae el agua fría de un gol tempranero. No se amilanan frente a un estadio lleno y rugiente de seguidores que aplaude y corea al adversario. Juegan sin bicicletas y fantasías pero con el cuchillo entre los dientes apretados. Esa es la actitud del que va por la vida viviendo intensamente cada momento.

No tengo idea si Diego Pablo Simeone ha leído algo sobre budismo o taoísmo, pero su filosofía como entrenador de ir "partido a partido" se parece mucho a las enseñanzas de los grandes maestros budistas y taoístas. Uno de los principales preceptos de ambas "filosofías" por decirles de alguna manera, es vivir dándolo todo en el presente: aquí y ahora.

De hecho la neurociencia occidental ha descubierto con mucho entusiasmo desde hace relativamente pocos años lo que Lao Tse y Buda plantearon desde hace casi tres milenios: vivir enfocados en el presente, totalmente despiertos, haciendo bien lo que tengamos que hacer, sin remordimientos y resentimientos por el pasado y sin ningún tipo de miedo por el futuro es la única forma cuerda de vivir.

Hay grandes citas que se refieren de manera profunda y poética a la maravilla del momento presente. El Dalai Lama dice que "sólo existen dos días en el año en los que no se puede hacer nada. Uno se llama ayer y el otro mañana. Por lo tanto hoy es el día ideal para amar, crecer, hacer y principalmente vivir". El genio de los Beatles John Lennon escribió que "la vida es eso que está pasando mientras estás ocupado planificando el futuro".

Ir partido a partido es, como decían los chinos, que la única forma de comerse un elefante es dándole pequeñas mordidas hasta terminarlo. O que toda larga marcha comienza dando un primer paso. Un pasito. No hay que detenerse mucho a abrumarse viendo todo lo que hay que hacer y deshacer de aquí para allá. Simplemente hay que comenzar ya, haciendo una cosa a la vez y haciéndolo bien. Completamente enfocado en una sola cosa, concentrado y sobre todo disfrutándolo o aceptando el momento presente tal como es.

Imagino que Simeone no se puso a ver los 38 partidos que tenía por delante cuando comenzó la liga. Sólo veía el que tenía enfrente. Y por su actitud pegadita a la línea de cal, por su intensidad de gestos y gritos, era claro que los disfrutaba. No pensaba en la dolorosa derrota del domingo anterior, ni en el difícil partido del otro fin de semana. Simplemente se jugaba el del momento presente como si fuese una final, así el rival se llamase Barcelona o el humilde Valladolid.

Los doctores Daniel J. Siegel de la universidad de Harvard y Jon Kabat Zinn de la universidad de Massachussetts, afirman que la mejor forma de ser más productivos, más eficientes y reducir el estrés es tomando conciencia de lo que nos pasa y hacemos a cada momento. Mindufulness le llaman ellos. Algunos lo traducen como Atención Plena.

Partido a partido. Viviendo intensamente. Aceptando el momento tal como es. Dando lo mejor de nosotros a cada instante sin apegarnos al resultado. Éste, vendrá, cuando tenga que venir y vendrá bien. Es la vida.

* Columnista de El Diario de Hoy. marvingaleasp@hotmail.com