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Para generar empleos

Una de las promesas del candidato Funes de mayor impacto mediático, fue crear una fábrica de empleos: 250,000 puestos de trabajo en 5 años. Oferta de un periodista y de un partido político ignorantes, que no sabían de lo que estaban hablando, ya que ninguno de ellos jamás había dirigido una empresa.

Al final de su desastrosa gestión, todavía el presidente se atreve a hacer propaganda de los miles de puestos de trabajo generados, cuando lo que ha creado ha sido un inmenso aparato estatal, totalmente inoperante, para cumplir compromiso con compadres y aduladores, y con la alta dirigencia del Frente, quienes han demostrado su incapacidad e inexperiencia con evidentes desaciertos en los altos cargos con que fueron premiados, y que han costado millones de dólares.

La experiencia enseña que únicamente la empresa privada tiene la capacidad de generar empleo al conocer el giro de sus empresas, la adecuada selección de los candidatos para los puestos gerenciales, y la contratación de empleados que llenen el perfil requerido, más un cuidadoso programa de inducción sobre la labor a desempeñar, conocimiento de los procesos, cultura corporativa etc. Todo lo anterior, está totalmente alejado de los sistemas de contratación del gobierno, que rechaza la meritocracia y funciona por clientelismo.

Pero el presidente Funes, que parece tener una especial aversión a la empresa privada, y demuestra sus resentimientos en insultos para el sector en sus insoportables programas sabatinos y cuantas veces está ante un micrófono, ha logrado ubicar al país en los últimos lugares en casi todos los indicadores económicos. A pesar de lo cual, continúa gastando millones de dólares en una campaña de auto adulación, enumerando las maravillas logradas por su gobierno, para pedir 5 años más, en una evidente infracción a la ley electoral, que no permite publicidad de obras gubernamentales en los 30 días anteriores a la elección, con la total anuencia del TSE controlado totalmente por el FMLN.

Salvadoreños, votemos con la cabeza y no con el hígado. Otros 5 años del Frente nos convertirán en otra Nicaragua y otra Venezuela. Elijamos al candidato que apoye a los empresarios, que les dé confianza porque impera un Estado de Derecho, con instituciones que no cambian las reglas del juego por conveniencia de las cúpulas. Muchos ciudadanos manifiestan que no vale la pena votar, porque el candidato les cae mal, es incapaz y no es simpático. Argumento irresponsable e infantil, semejante a quien invitaran a viajar a Europa, y rechazara la oportunidad porque no le gusta el diseño ni el color del boleto. No votamos por un candidato, sino por un sistema de libertades. Por un gobierno con un gabinete compuesto personas con capacidad y responsabilidad.

Cuando el FMLN era oposición, y frecuentemente nos regalaba con ruidosas manifestaciones de protesta, pintando y dañando impunemente la propiedad privada ajena, pude presenciar uno de estos espectáculos desde un hotel situado frente a un populoso centro comercial. Los manifestantes vociferaban exaltadas consignas contra el gobierno, y contra los empresarios, acusando a los propietarios del hotel y del centro comercial, de usarlos como alcancías para enriquecerse explotando al pueblo. Curiosamente, uno de los empleados del hotel al escucharlo, comentó: "no gritaría, si tuviera un empleo seguro aquí o en algún negocio de ese centro comercial".

Para generar los miles de puestos de trabajo que necesitamos para dinamizar la economía, no olvidemos que sólo la empresa privada tiene la capacidad de lograrlo. Votemos por quien va a favorecer la inversión, y no por quienes quieren seguir engañándonos con populismo barato.

*Columnista de El Diario de Hoy.