Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

El pana Nico, el tío Sam y el profe Chamba

Me siento en el barrio Santa Anita: "En esta esquina, desde la tierra de las gaitas y las arepas, con doscientos kilos y carácter explosivo, ¡el gran pana Nico! Y en la ooootra, desde la cuna del rock & roll y las hamburguesas, con ochenta kilos y carácter conciliador, ¡el sereno moreno Uncle Sam"!

Todo inició cuando el pana Nico, con el afán de levantar gran cortina de humo para opacar su creciente rechazo, decide expulsar a varios empleados del tío Sam de Caracas.

"Yankees con tufo a azufre go home" y, como Nico por su casa, continúa silenciando medios opositores, metiendo al bote a alcaldes golpistas, y armando su tamal para cancelar las elecciones legislativas programadas para fin de año.

Los podrá tener bien puestos el pana Nico, pero a su pueblo le faltan los huevos, la leche, el papel "palin" y la carnita de cuatro patas.

Este zaperoco le tiene sin cuidado a los panas de Nico, y al igual que a los cheros de nuestro profe, se la pasan galán, vagando por el mundo y comprando bienes raíces.

El tío moreno, pierde lo sereno, y acusa a Nico de ser una amenaza para la seguridad de God Bless America. Se le cruza por la mente aplicarle, la que Bush le aplicó al panameño Cara de Piña, pero mejor respira hondo pues Nico, al igual que los chompipes, así como va, no llega a "Thanksgiving".

Colorado, colorado se pone el pana al escuchar la amenaza del tío, y le sube volumen a su caja de lustre, en contra del imperialismo, enemigo de la paz y la soberanía de "Bolivarlandia".

Y dice aplicar capítulos del manual que le regaló el cipote Kim en Pyongyang: Ejercicios militares frente a las cámaras; lavarle el coco a los chamos para que alaben a su líder supremo.

Al tío Sam le tiene sin cuidado el show de Nico, total, ahora con el "fracking", ya no necesita el oro negro de Maracaibo. ¿Para qué seguirle el pleito al último gorila que queda en su jardín trasero, si hay tanto problema que resolver?

Último gorila, pues con los Castro brothers ya fuman la pipa de la paz, mientras planean la chonguenga de reapertura de sus mutuas embajadas, antes de la cumbre de abril en Panamá.

Castro Jr. lo tiene claro: El que al árbol del norte se arrima, buena sombra le cobija. Sólo basta con sacudir un poco sus ramas para que inicie el flujo de inversión, las avionadas de turistas, las camionadas de cemento, las tacuacinas llenas de carros nuevos con autopistas qué estrenar, las planchaderas de la tarjeta de crédito con total libertad.

El profe no lo tiene claro. Díganme con quién anda y les diré quién es. El que todavía lo dude, que lea el primer párrafo del comunicado de solidaridad con Nico que publicó el miércoles 11 en estas páginas. ¿Por qué le soba la leva al pana, profe?

Nico no le da trabajo a los millones de cheros que no lo encuentran en su tierra. Sam sí. Nico no lleva diez años extendiéndoles la magnífica para que puedan trabajar. Sam sí. Del árbol seco del sur no llega ni un cinco en remesas. Del árbol frondoso del norte llegan cuatro mil millones. Los frutos de la plata que regala Nico, no son saboreados por el pueblo. Los Fomilenios de Sam sí. "¡Ubicáte Chamba!", grita la lorita Pepita.

"Wake up profe", advierte el tío Sam. "Te perdoné por quemar los sagrados stars & stripes, pero no perdonar que me andés quemando la pata con Nico, Bad Boy".

"Mejor vea cómo hace para frenar la barbarie, respete la decisión de vivir en libertad de su pueblo y, de paso, dele en la nuca al asueto sin sentido del 26", suplica este escritor.

*Colaborador de El Diario de Hoy,

calinalfaro@alfaro.com