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Un pajarito me dijo…

Comentando algunos acontecimientos recientes, he escogido los que más me han llamado la atención.

Primero, no entiendo el escándalo que se ha hecho con la absurda acusación del candidato Maduro de Venezuela contra la derecha salvadoreña y específicamente contra D'Aubuisson, de boicotearlo y hasta de mandarlo a matar. Este disparate no era digno de ponerle atención y mucho menos de responderlo.

Han sido innumerables los creativos chistes circulados sobre el pajarito, Chávez y Maduro. ¿Cómo se va a tomar en serio algo que diga alguien que dice hablar con políticos reencarnados en pajaritos? Les recomiendo leer los comentarios al respecto de Carlos Montaner en su artículo del martes pasado en este rotativo.

También les invito a leer el del Dr. Fernández Cuervo del lunes pasado en el que aunque habla sobre la alegría, está relacionado con la cristofobia actual. Siempre ha habido discriminación y persecución hacia los cristianos, especialmente los católicos, pero en estos tiempos lo que se distingue de otros es que los que atacan, calumnian, desprestigian y odian más al cristianismo son los que irónicamente son más intolerantes y radicales, calificaciones que usan para los cristianos.

El 5/4/13, Washington Times publicó una noticia en la que señala que el Departamento de Estado de EE.UU. ha sido criticado por una presentación del Army Reserve que calificaba a los católicos y protestantes evangélicos como "extremistas" amenazantes al lado de Al Qaeda y el Ku Klux Klan, pandillas callejeras, entre otros.

El coronel Ron Crews, retirado del ejército de EE.UU. y director de la Alianza de Capellanes por la Libertad Religiosa, expresó que hombres y mujeres de fe, quienes han servido fielmente durante siglos al ejército, no deberían de ser relacionados con los que amenazan la paz y seguridad de EE.UU. y que permitir este tipo de calificativos incorrectos es deshonroso para cualquier entidad militar de EE.UU.

En la ONU, desde hace años también, se desarrolla una agenda cristofóbica. No es extraño cómo han intentado expulsar de la ONU a la Santa Sede de su Estatus Consultivo para avanzar en su intento de legalizar el aborto (como derecho fundamental) y redefinir el matrimonio y la familia en cada reunión, tal como pasó el mes pasado en la 57ª Sesión de la Comisión sobre el Status de la Mujer. Afortunadamente otros países pararon la agenda antivida planeada, no nuestra delegación, a pesar de amenazas que tenía a nuestra soberanía.

Para terminar, nos queda la incógnita de qué pasó con la diputada Ramírez. Me gustó mucho el análisis que hicieron el sábado pasado en EDH Paolo Lüers y Joaquín Samayoa. Ante todas las amenazas recientes a la institucionalidad que se habían logrado detener, estaremos observando si ella es el voto 56 del bloque Unidad-FMLN, que termine de destruir el proceso democrático que intentamos construir.

Lamentablemente también algunos medios de comunicación y periodistas, responsables de difundir la verdad, publican campañas y noticias amañadas. Esta falta de ética profesional, se ve especialmente en aquellos que han sido comprados por intereses mezquinos, olvidándose del bien común.

Salvadoreños, no nos dejemos engañar, ni que engañen a los demás. Cuando un medio de comunicación o periodista actúe incorrectamente, boicoteémoslo. Lo que cada cual puede hacer es valioso. Defendamos la verdad, la democracia, la libertad y la paz. Si queremos que nuestro país sobreviva esta crisis moral, política, económica, institucional y social, unámonos luchando contra el mal. Si no lo hacemos, no nos quejemos.

*Columnista de El Diario de Hoy.