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Un país de oportunidades

Hace algunos días tuve un debate bastante interesante, como resultado de una de mis columnas. Y es que algunas personas no coincidían con mi manera de pensar, lo cual me parece válido. Y quizá los comentarios que más se repetían eran sobre lo difícil que es emprender aquí o quedarse en este país lleno de gente que no da oportunidades. Y también que el poder político y económico está en manos de muy pocos.

Y aunque no sé si voy a poder cambiarles su manera de pensar, no está de más intentarlo. Entonces, ¿qué es lo que en realidad hace que un país esté lleno de oportunidades? ¿O qué hace que un país sea mejor que otro? Para mí, hay solo una respuesta: la gente. Y este cambio en el país que tanto buscamos todos, está también en la gente.

Y como ejemplo de esto, quisiera poner de ejemplo a Estados Unidos, el país donde muchas personas quieren emigrar, porque lo ven como un país de oportunidades. Pues Estados Unidos es un caso bien interesante de participación ciudadana. Allá, las personas presentan propuestas de leyes y van a las oficinas de los miembros del parlamento cuando hay algo que nos les parece, les exigen, los cuestionan. Si bien es cierto que Estados Unidos tiene muchas cosas que mejorar y que su sistema no es perfecto, no podemos negar que en el tema de participación ciudadana están muy avanzados si lo comparamos con El Salvador.

Aquí nos hace falta involucrarnos más para cambiar las cosas del país que queremos cambiar. Si nos parece que los políticos no están haciendo su trabajo, ¡obliguémoslos a que nos cumplan! Hay que cuestionarlos, hay que pedirles cuentas. ¿Qué están haciendo estos políticos con el voto que les dimos? Nos tienen que cumplir. Y si no nos cumplen, pues nos toca a nosotros involucrarnos más.

Nadie ha dicho que este sea un trabajo fácil, requiere sacrificio de nuestra parte. Todos queremos que nuestro país avance, pero la verdad es que El Salvador no prospera al ritmo que queremos, porque nosotros hemos permitido que nos esté gobernando gente que no tiene la capacidad para hacerlo prosperar. Y pareciera que hemos llegado a estar tan cansados y nos hemos contagiado de tanto negativismo, que estamos tirando la toalla.

Pero no tenemos por qué rendirnos. No es necesario pensar en salir de nuestras fronteras. El Salvador es un país maravilloso; geográficamente, tiene una posición envidiable. Además, está lleno de lugares increíbles y de gente trabajadora. El Salvador tiene todo el potencial para ser un paraíso para todos.

¿Pero por qué un país con todas estas bondades está a punto de caer en un abismo? ¿Por qué muchos siguen pensando que lo mejor es dejar el país y buscar en otros lugares? Sigo creyendo que es ese negativismo del que nos hemos contagiado y que estamos tan cansados de ver que esto no mejora, que no logramos organizarnos ni unirnos como sociedad civil para sacar adelante al país. ¿Cuántos estaríamos dispuestos a organizarnos para que la situación del país cambie? ¿Cuántos estaríamos dispuestos a sacrificarnos por El Salvador y a unirnos para sacarlo adelante? Si en verdad estamos dispuestos, ahora la pregunta es: ¿Cuándo comenzamos?

*Emprendedor salvadoreño.

@aatanacio