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Un pacto por la seguridad

Lo necesitamos de carácter urgente, pero entre la clase política del país y los ciudadanos honestos, con el fin de redefinir el sistema de seguridad nacional, de modo que este se ajuste a las necesidades actuales. Cualquier ciudadano honesto que consultemos dirá que el problema principal es la inseguridad que gobierna la vida nacional, y digo gobierna ya que desafortunadamente en muchos sectores del país las pandillas son la autoridad que cobra tributos, impone penas, decreta toques de queda, autoriza negocios y rutas de transporte público entre otros, cuando esas son atribuciones exclusivas del Estado, no de grupos terroristas.

Necesitamos un proyecto de seguridad consensuado e integral para los siguientes 20 años, con metas específicas de corto, mediano y largo plazo, respaldado por ambos partidos mayoritarios y amplios sectores de la sociedad civil, donde exista un compromiso de continuidad independientemente de quien ocupe la silla presidencial. Un pacto que legítimamente ponga a la víctima y por ende al interés nacional por encima de la obtención de votos para ganar la siguiente elección.

Debemos exigir que la actividad principal del gobierno sea proteger a la población honesta y combatir incansablemente al criminal, especialmente al terrorista. Para esto nuestras autoridades necesitan gozar del respaldo amplio e incondicional de la sociedad civil, gremiales, partidos políticos afines y de oposición para realizar su trabajo sin riesgo de convertirse en perseguidos en el futuro.

Como sociedad nos corresponde velar porque el sistema de seguridad nacional sea provisto de un marco legal y recursos que se adecuen al momento caótico que vivimos. Es necesario contribuir con el gobierno entrante en el planteamiento, aprobación e implementación de medidas de seguridad inmediatas, que muestren un conocimiento profundo y contacto con la realidad que vive el salvadoreño promedio víctima de las organizaciones criminales.

Ya no podemos seguir simplemente culpando unos a otros por no haber podido resolver el problema hasta la fecha, se necesita ver al futuro sin colores ni ideologías. Debemos reconocer también como sociedad civil que hemos fallado, hemos dejado solas a las víctimas, aun cuando estas son nuestros vecinos; nos ha faltado organización, no hemos presionado a las autoridades cuando ha sido necesario. La inseguridad debe dejar de ser el punto de partida para la toma de decisiones de personas y empresas en su diario vivir, pero para que eso suceda todos debemos acusar menos y ayudar más. El Salvador va a ser una Patria más segura cuando cada ciudadano se pregunte a diario, ¿qué he hecho por la seguridad de mi país hoy?

*Colaborador de El Diario de Hoy.